Museo Nacional del Virreinato
Las mejores muestras del arte plástico de la Nueva España en sus tres siglos, expuestas en un espléndido edificio del periodo: el Colegio de la Compañía de Jesús en Tepotzotlán. Con ello, un brillante y detallado recorrido por la historia del Virreinato.
Presenta diversos aspectos de la cultura novohispana, así como de los ocupantes originales del inmueble donde está instalado. Su sede es el antiguo Colegio Jesuita de San Francisco Javier en Tepotzotlán, en el actual Estado de México. Fue inaugurado el 19 de septiembre de 1964 con el propósito de ofrecer un amplio panorama de la vida durante la dominación española, pues no existía en el país un museo que abarcara los 300 años (1521-1821) que duró dicho periodo. El inmueble es una joya en sí mismo. Restaurado a conciencia en su totalidad, conserva todas las dependencias originales, las cuales fueron construidas y decoradas entre 1606 y 1767: la iglesia con su sacristía y capilla; dos claustros de dos niveles cada uno, el de los Aljibes y el de los Naranjos, con sus respectivos aposentos; la capilla doméstica —de San Pedro Apóstol—, la biblioteca, el refectorio y la cocina. Aquí se alojaban, estudiaban, oraban y descansaban los profesores, alumnos y trabajadores del colegio. El atrio y la huerta rodean el edificio. Anexo al Claustro de los Aljibes se encontraba el patio de la hospedería con sus caballerizas, pues la relativa clausura obligaba a los posibles huéspedes a alojarse en esta zona, por estar fuera del área restringida. En la actualidad, este lugar funciona como restaurante u hostería del Colegio.
Recorrer cada uno de los espacios, algunos de ellos ambientados como pudieron haber estado en la época en que el noviciado jesuita funcionaba, ofrece al visitante una visión de la vida cotidiana de las personas que lo habitaron, así como la oportunidad de apreciar las espléndidas manifestaciones de arte barroco que existen en el lugar.
El Museo Nacional del Virreinato abarca desde los antecedentes de la Conquista de México en 1519-1521, hasta las primeras causas de descontento social que desembocaron en el movimiento insurgente de 1810. Está integrado por 22 salas ubicadas tanto en la parte baja del Claustro de los Aljibes como en la parte alta del Claustro de los Naranjos, y exhibe objetos diversos como pintura, escultura, cerámica y textiles. También se ocupa de la vida conventual femenina en el Virreinato, con una colección de más de 20 retratos de monjas coronadas que, por su número y relevancia artística e histórica, es la más importante de su género en América Latina. Aborda también las artes y oficios de la Nueva España, y el intercambio comercial y cultural que sostuvo con el Oriente, con sus colecciones de marfil, porcelana, taracea y “enconchados”.
Es indispensable visitar el templo de San Francisco Javier, uno de los pocos templos barrocos en México que aún conserva las características con las que originalmente fue concebido. Los retablos fueron diseñados y elaborados por Miguel Cabrera e Higinio de Chávez a mediados del siglo XVIII.
Los jesuitas comenzaron a levantar su convento y colegio de San Francisco Javier de Tepotzotlán en 1606. La intención era abrir una escuela para niños indios, otra para novicios de la Compañía de Jesús y otra más a fin de que ellos y los jesuitas ya ordenados aprendieran lenguas indígenas de la Nueva España. Entre 1670 y 1682 se levantó el templo de San Francisco Javier. Carlos III de España “é Yndias”, en 1767, expulsó a los jesuitas de su imperio, lo que muchos novohispanos lamentaron profundamente. La fundación jesuita de Tepotzotlán quedó totalmente abandonada ocho años, hasta que el arzobispo de México la dio al clero secular, que la destinó a retiro de sacerdotes ancianos y enfermos, y a lugar de penitencia para sacerdotes de conducta réproba. El papa Clemente XIV, para congraciarse con los tres reyes que habían expulsado a los jesuitas de sus dominios (Portugal, Francia y España), suprimió la Compañía en 1773; en 1814 la restableció el papa Pío VII, y entonces regresaron, años después (quizá hacia 1819), algunos jesuitas, unos pocos ancianos de los muchos que habían sido expulsados: regresaron a Nueva España y a Tepotzotlán.
En 1859, por las Leyes de Reforma, el Colegio pasó a ser propiedad nacional, mientras que en el templo de San Francisco Javier siguió diciéndose misa. Hubo intentos por convertir en cárcel las instalaciones, pero la comunidad local no lo permitió. Más adelante el presidente Porfirio Díaz también consideró volver cárcel aquella estructura, igualmente sin éxito. La escuela de niños, en cambio, persistía. Durante la Revolución Mexicana, el general carrancista (después anticarrancista) Francisco Coss Ramos concibió antipatía por los profesores de Tepotzotlán, en especial por el padre Gonzalo Carrasco, el decano: como éste era también pintor, le ordenó que hiciera un retrato de don Venustiano Carranza y que él y sus compañeros se despojaran del hábito sacerdotal, a lo que el maestro se negó, y entonces el militar lo mandó recluir en la cárcel de Teoloyucan, en lo que sus soldados saqueaban la escuela y el antiguo convento. Nuevamente los jesuitas abandonaron Tepotzotlán. De tiempo atrás corría la voz de que en las instalaciones del lugar se había enterrado tesoros, y se rompió el piso y cavó en el templo y otros puntos del edificio en su busca, en 1928, 1931, 1932 y 1934, sin hallar nunca nada, pero perpetrando algunos daños a la vieja arquitectura.
En 1933 se declaró monumento nacional los templos y demás estructuras jesuitas de Tepotzotlán. Y en 1964 comenzaron por fin, a cargo del INAH, las obras sistemáticas de restauración, con el espléndido resultado que inauguró, en 1964, el presidente Adolfo López Mateos. El valiosísimo acervo de que se dotó entonces al nuevo Museo Nacional del Virreinato provino del Museo de Arte Religioso de la Catedral Metropolitana, el Museo Nacional de Historia y de donativos de coleccionistas particulares.
Artes y oficios de la Nueva España
La muestra aborda diversos aspectos de la organización del trabajo y la producción de las artes en Nueva España, a través de los gremios, las ordenanzas, el taller, la tienda y las cofradías gremiales.
La muestra aborda diversos aspectos de la organización del trabajo y la producción de las artes en Nueva España, a través de los gremios, las ordenanzas, el taller, la tienda y las cofradías gremiales. Asimismo, se exhiben obras realizadas por herreros, carpinteros, bordadores, pintores, doradores, loceros, impresores, escultores y entalladores.
Oriente en Nueva España
Esta exposición permanente, ubicada en la planta alta del Claustro de Naranjos, muestra las colecciones de marfil, porcelana, taracea y “enconchados” que el Museo Nacional del Virreinato resguarda y son ejemplo del intercambio comercial y cultural entre Oriente y Nueva España.
Esta exposición permanente, ubicada en la planta alta del Claustro de Naranjos, muestra las colecciones de marfil, porcelana, taracea y “enconchados” que el Museo Nacional del Virreinato resguarda y son ejemplo del intercambio comercial y cultural entre Oriente y Nueva España.
Personajes novohispanos
Después de la representación de temas religiosos, el retrato fue el género más importante en la pintura novohispana. La mayoría de los personajes considerados como nobles, se encontraban en tres ámbitos fundamentales de la sociedad virreinal: eclesiástico, social e intelectual.
Después de la representación de temas religiosos, el retrato fue el género más importante en la pintura novohispana. La mayoría de los personajes considerados como nobles, se encontraban en tres ámbitos fundamentales de la sociedad virreinal: eclesiástico, social e intelectual.
En los retratos es posible ubicar a través de algunos elementos formales la actividad en la que más destacaron los personajes: los religiosos, por ejemplo, eran retratados con vestimentas y elementos que denotaban su ubicación en la jerarquía eclesiástica como las tiras para los obispos, los escritores o intelectuales, posaban a menudo con escribanía cerca de ellos y como fondo una estantería con libros y algunos personajes que destacaron en el ámbito social suelen presentar el escudo de armas de la familia.
Algunos de los novohispanos más destacados de la Nueva España como clérigos, oradores, calificados del Santo Oficio, escritores, virreyes, guardas de caminos y bienhechores, posaron ante los artistas de la época y dejaron plasmadas en los lienzos sus ficciones, la riqueza de sus vestidos, así como la descripción de sus acciones en la sociedad virreinal.
El Museo Nacional del Virreinato presenta en esta exposición una muestra de la importante colección de retratos novohispanos que resguarda.
Descripción histórica
También conocida como Capilla de Novicios, pues era un espacio dedicado a ellos, cuyo acceso compartían con los padres jesuitas. Aquí se desarrollaban las celebraciones litúrgicas de esos jóvenes estudiantes, por lo que en el presbiterio podemos apreciar varias pinturas con escenas relacionadas con las vidas de santos que debían representar un ejemplo a seguir para aquéllos.
Descripción estética
Su estructura arquitectónica fue construida en los primeros años del siglo XVII, y es de una sola nave con techo de bóveda profusamente decorada con yeserías policromadas. Enmarcados en motivos vegetales y geométricos, se encuentran los seis escudos de las primeras órdenes que evangelizaron la Nueva España.
Descripción histórica
La devoción a la Virgen de Loreto fue traída a la Nueva España en el siglo XVII por el padre Juan Bautista Zappa. Esta pequeña capilla es una reproducción de la casa en la que, según la tradición católica, habitaba la Virgen María en la ciudad de Éfeso. La leyenda cuenta que cuando los turcos estaban por invadir esa ciudad, los ángeles se llevaron volando la casa a Loreto, Italia.
Descripción estética
El retablo que ostenta la Casa de Loreto fue elaborado en el siglo XVIII. En su nicho central se encuentra una escultura traída de Europa en el siglo XVII, que representa a la Virgen de Loreto. Los óleos sobre tela que se encuentran en los muros de la casa, son de autor desconocido y describen la forma en que los ángeles cargaron la casa de la Virgen María y la llevaron de Éfeso a Loreto.
Claustro alto de Naranjos
Área destinada para el estudio y la habitación de los novicios. Es por ello que los pasillos de esta planta, construida en el siglo XVIII, están cerrados y sus ventanas dan al patio.
Área destinada para el estudio y la habitación de los novicios. Es por ello que los pasillos de esta planta, construida en el siglo XVIII, están cerrados y sus ventanas dan al patio. Aquí se encuentran la biblioteca y varias habitaciones, las cuales eran ocupadas, al parecer, por dos o cuatro novicios.
Exposiciones permanentes en esta área:
- Biblioteca "Pedro Reales"
- Aposento del Padre Carrasco
- El México Virreinal (últimas salas)
- Marfiles
- Porcelanas
- Taraceas
Claustro bajo de Aljibes
Espacio asignado al colegio para niños indígenas y a la botica o enfermería. En los muros de los pasillos se encuentran dos series de pinturas que describen las vidas de dos santos jesuitas: San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, y San Estanislao de Kostka.
Espacio asignado al colegio para niños indígenas y a la botica o enfermería. En los muros de los pasillos se encuentran dos series de pinturas que describen las vidas de dos santos jesuitas: San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, y San Estanislao de Kostka.
Exposiciones permanentes que se encuentran dentro de esta área:
- El México Virreinal
- Tema del mes
Claustro de los Naranjos
Área destinada al descanso y recreación de los novicios en el siglo XVIII.
Área destinada al descanso y recreación de los novicios en el siglo XVIII. Se sabe que en los primeros años del siglo XX, aquí se encontraban un billar y un boliche, además de la sastrería en la que a lo largo del año debían confeccionarse las ropas que vestirían los padres, los novicios y los sirvientes. Actualmente se utiliza para presentar exposiciones temporales.
Hospedería y caballerizas
Anexo al claustro de aljibes, se encuentra el patio de la hospedería con sus caballerizas. El estricto cuidado de la clausura obligaba a que los posibles huéspedes se alojaran en habitaciones en esta zona fuera del área restringida.
Anexo al claustro de aljibes, se encuentra el patio de la hospedería con sus caballerizas. El estricto cuidado de la clausura obligaba a que los posibles huéspedes se alojaran en habitaciones en esta zona fuera del área restringida. El patio hacía antiguamente las veces de patio de trabajo, por lo que en él se encontraban las caballerizas y el acceso del campo.
Actualmente el lugar funciona como restaurante u hostería del convento.
Huerta
Al oriente del patio de los naranjos, se encuentra la salida a la antigua huerta. Esta última tiene una extensión de tres hectáreas y en ella se cultivaban árboles frutales para consumo interno del colegio.
Al oriente del patio de los naranjos, se encuentra la salida a la antigua huerta. Esta última tiene una extensión de tres hectáreas y en ella se cultivaban árboles frutales para consumo interno del colegio. Al fondo de la huerta se ubica una pequeña capilla de planta octogonal construida en el siglo XVIII, dedicada a la Virgen de las Nieves.
Patio de Aljibes
Este espacio recibe su nombre por dos grandes cisternas subterráneas que se encuentran en la parte central. Aún hoy en día, el agua es dirigida a través de pequeñas compuertas ubicadas en las azoteas, a unos canales adosados a los muros que llevan el líquido hasta los aljibes.
Este espacio recibe su nombre por dos grandes cisternas subterráneas que se encuentran en la parte central. Aún hoy en día, el agua es dirigida a través de pequeñas compuertas ubicadas en las azoteas, a unos canales adosados a los muros que llevan el líquido hasta los aljibes. El agua que se almacenaba en ellos, era utilizada a lo largo del año para lavar.
Descripción histórica
Pequeña capilla construida en el siglo XVIII, anexa a la de la Virgen de Loreto. Era un espacio dedicado a la meditación sobre la buena muerte y a la castidad de San José como ejemplo a seguir para los novicios. Acompañando a la Casa de Loreto, simboliza también la protección que ejercía San José a la Sagrada Familia y a los cristianos en general.
Descripción estética
Cuenta con un retablo barroco elaborado en el siglo XVIII en cuyo nicho central se encuentra una excelente talla en madera, policromada y estofada que representa al santo. Son de llamar la atención en este espacio, los relieves de estuco policromado en los que es posible identificar rasgos totalmente indígenas, como los atlantes con rebozo y collares de perlas que sostienen los marcos de las pinturas.
Descripción histórica
Es uno de los pocos ejemplos de templos barrocos en nuestro país, que podemos apreciar tal como fueron concebidos y creados originalmente. El templo de San Francisco Javier daba servicio al colegio noviciado de Tepotzotlán. Su estructura arquitectónica fue construida en el siglo XVII y su interior fue remodelado a mediados del siglo XVIII.
- DirecciónEva María Ayala Cansecoeva_ayala@inah.gob.mx+52 (55) 5876 2770SubdirecciónPatricia Zapata Villasanapatricia_zapata@inah.gob.mx+52 (55) 5876 2770 ext. 412821Atención al público y Servicio SocialPedro Rodríguez Ramírezbuzon_mnv@inah.gob.mx+52 (55) 5876 2770 ext. 412829Atención a MediosCristina Gutiérrez Colíncristina_guitierrez@inah.gob.mx+52 (55) 5876 2770







