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San Miguel el Alto
Zona de Monumentos Históricos
Resumen
Antes de la Conquista, esta región se conocía como Atonayalco, que significa “al otro lado del río”. Su nombre actual hace alusión a San Miguel Arcángel, patrono del pueblo. El municipio se localiza en la región conocida como los Altos de Jalisco, a orilla del río Laja o San Miguel, y a 147 kilómetros de la capital del estado.
Durante la época prehispánica, San Miguel el Alto fue asentamiento de comunidades náhuatl conocidas en la zona como cazcanes, cocas o texcuexes y zacatecos. En 1542, la Corona española la reconoció como Villa de San Miguel del Ojo del Agua mediante cédula real; en 1548 se repobló y refundó con grupos provenientes de San Gaspar, quienes se instalaron en el Punto del Agua Caliente y La Cantería, ambos actuales barrios de San Miguel.
En 1762 algunas familias de españoles obtuvieron licencia para establecerse en las jurisdicciones reservadas a los naturales y en donde existió el antiguo sitio prehispánico, lo que dio lugar a un asentamiento de indígenas y españoles. Luego de la independencia nacional, en 1822, San Miguel el Alto se erigió como municipio, resultado de la petición que su población hizo a Antonio Gutiérrez, alcalde de Lagos de Moreno en ese momento. Un siglo después, entre 1926 y 1929, la zona de los Altos fue escenario de frecuentes batallas por el denominado movimiento cristero.
Las características de las edificaciones de la ciudad mantienen su fisonomía urbana tradicional y son elocuente testimonio de su excepcional valor para la historia social, política y artística de México. Por esta razón, el 30 de marzo de 2001, San Miguel el Alto fue declarado Zona de Monumentos Históricos. La zona histórica presenta una traza reticular lineal y su estructura urbana es contenida por el río San Miguel; abarca un área de 0.4734 km2 que comprende 59 manzanas con 611 edificios construidos entre los siglos XVII y XIX; destacan los destinados al culto religioso, como el Templo de San Miguel Arcángel, el Santuario de la Purísima, la Casa Cural y el Atrio.
Otros inmuebles fueron destinados a fines educativos, asistenciales, de servicios y ornato público, así como para uso de la autoridad civil; entre los que se pueden señalar: la Presidencia municipal, Plaza Ramón Corona, portales de uso público, plaza de toros, mercado, escuelas oficiales, puentes y cementerio.
Los edificios restantes son inmuebles civiles de uso particular. Su arquitectura, elementos formales y fisonomía urbana, en conjunto, adquieren gran relevancia pues mantienen la armonía de esta zona cuya conservación integral es de interés nacional.
Mercado Gral. Francisco M. Ramírez
Inmueble del siglo XVII. Fue reconstruido en 1982.
Palacio Municipal
Inmueble civil del siglo XVII construido en cantera.
Casa del Ilustre Lic. José María Lozano
Inmueble del siglo XVIII
Plaza de toros Miguel Moreno/Carmelo Pérez
Inmueble del siglo XIX construido con cantera, adobe y tabique.
Plaza de toros Miguel Moreno/Carmelo Pérez
Inmueble del siglo XIX construido con cantera, adobe y tabique.
Mesón de los Cristeros
Inmueble del siglo XVIII construido con cantera y adobe.
Puente
Inmueble del siglo XVIII
Plaza de las Armas
Espacio del siglo XIX
Cementerio Municipal
Monumento funerario del siglo XX
Parroquia de San Miguel Arcángel
Inmueble religioso del siglo XIX
Administración
Inmueble del siglo XX que funge como administración del cementerio municipal
Santuario de la Purísima
Inmueble religioso
Criptas de la Virgen de Guadalupe de San Miguel el alto Jalisco
