Museo Regional de Guadalupe
Construido por franciscanos a lo largo del siglo XVIII, cuenta con 27 salas permanentes, que contienen una valiosa muestra de arte virreinal desde el siglo XVII. La pinacoteca está conformada por obras de los más importantes maestros novohispanos: Cristóbal de Villalpando, Miguel Cabrera, Juan Correa y otros.
Es uno de los museos de arte virreinal más importantes de México. Se asienta en el ex Convento de Propaganda Fide de Nuestra Señora de Guadalupe de Zacatecas, construido por los franciscanos a lo largo del siglo XVIII. Originalmente contaba con una extensión de 25 km2 y se edificó con el apoyo de donadores y del ayuntamiento de Zacatecas.
Debido a las Leyes de Reforma, los frailes fueron exclaustrados en 1859 y el Gobierno de Zacatecas cedió el inmueble para distintos usos, tales como vecindad, caballeriza y fábrica de cerillos. Años después, algunos franciscanos regresaron y ocuparon los claustros inmediatos. En 1862, a iniciativa de las autoridades municipales, en una parte del edificio se instituyó la escuela de artes y oficios de Guadalupe.
En 1878 se fundó el hospicio para niños de Guadalupe. En 1908 se suprimieron los colegios de Propaganda Fide, mas no el seminario franciscano. El inmueble abrió sus puertas como museo de antigüedades en 1917 y se lo declaró monumento nacional en 1939. En 1971 se cerró el hospicio, de manera que sus espacios se incorporaron al recinto museístico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2010.
El Museo de Guadalupe, situado a unos cuantos minutos de la capital zacatecana, cuenta con 27 salas permanentes, que contienen una muestra de arte virreinal desde el siglo XVII, y también de arte mexicano hasta el XX. La pinacoteca está conformada por obras de los más importantes maestros novohispanos, tales como Cristóbal de Villalpando, Antonio de Torres, Gabriel José de Ovalle, Miguel Cabrera, Luis Juárez, Juan Correa, Nicolás Rodríguez Juárez y Antonio de Torres, e incluso del siglo XX, como Manuel Pastrana. Destaca igualmente una muestra de arte plumario, pasta de caña, marfil y escultura, así como una magnífica colección de estatuas de madera estofada de santos.
El recorrido comprende, entre otros, los siguientes espacios: frontispicio, que destaca por su estilo barroco y su relieve de San Francisco de Asís sosteniendo a la Virgen de Guadalupe; Claustro de San Francisco, donde se observa una serie de 26 lienzos en su orden original; escalera regia, ejemplo de la magnificencia barroca, que conserva tres enormes lienzos; biblioteca conventual, que exhibe más de nueve mil volúmenes que datan desde el siglo XVI hasta principios del XX, y Claustro de la Pasión de Jesús, con 29 lienzos en los que se narra el martirio y la crucifixión de Jesucristo.
Cristóbal de Villalpando
Cristóbal de Villalpando fue uno de los pintores más fecundos de la Nueva España y contemporáneo de Sor Juana Inés de la Cruz y Juan Correa. Las investigaciones sobre el artista mencionan que se casó con María de Mendoza en 1669 en la Ciudad de México.
Cristóbal de Villalpando fue uno de los pintores más fecundos de la Nueva España y contemporáneo de Sor Juana Inés de la Cruz y Juan Correa. Las investigaciones sobre el artista mencionan que se casó con María de Mendoza en 1669 en la Ciudad de México. Destacó su primogénito Carlos de Villalpando, quien se hizo cargo del taller de su padre. Asimismo mantuvo una amistad muy cercana con los pintores Pedro Ramírez “el Mozo” y Baltazar Echave y Rioja, ambos maestros suyos.
Su primera etapa de trabajo la desarrolló en Puebla y se nutrió de la influencia de los artistas de aquella ciudad. Tomó como modelos los grabados del pintor flamenco Pedro Pablo Rubens (1577-1640), para realizar sus propias composiciones. Su obra se caracteriza por tener una saturación de colores vivos y cálidos, detalles en cada uno de los personajes y luminosidad. Estas alegorías, en particular, se distinguen por tener un alto contenido simbólico.
Villalpando fue nombrado veedor del gremio de pintores y escultores en 1686, trabajo que consistía en vigilar la calidad de la obra y hacer los exámenes a los artistas; dicho cargo lo ostentó hasta su muerte. Entre los pintores que examinó y que aspiraban a ser maestros de pintura se encuentran Nicolás Rodríguez Juárez y Juan Correa. Por su prestigio y ser invitado por distintas órdenes religiosas, como los dominicos, franciscanos, jesuitas y carmelitas; es considerado el pintor de su época. Al ser idénticas las dimensiones de los cuadros que alberga este antiguo Colegio de Propaganda Fide, pintados al óleo sobre tela, cabe la posibilidad de que hayan formado parte de un retablo del templo de Guadalupe.
Advocaciones Marianas
Era costumbre en las casas novohispanas designar un lugar especial para la piedad. En estos oratorios domésticos se colocaba la imagen religiosa acompañada de flores, manteles, velas y otros ornatos que complementaran el lugar.
Era costumbre en las casas novohispanas designar un lugar especial para la piedad. En estos oratorios domésticos se colocaba la imagen religiosa acompañada de flores, manteles, velas y otros ornatos que complementaran el lugar. Las obligaciones religiosas no se limitaban a ciertas fechas, sino que a diario se hacían distintos rezos a diferentes horas del día, que formaban parte de la rutina de los habitantes de la casa. La Iglesia recomendaba diversas oraciones y alabanzas a la Virgen María, de tal forma que muchos hombres y mujeres se encomendaban e invocaban a la Madre del Señor.
Las advocaciones marianas aluden a los dones o atributos de la Virgen María, así como a sus apariciones milagrosas. La manifestación más conocida en México es la de la Virgen de Guadalupe, que en 1531 se apareció al indio Juan Diego, y que hasta la actualidad es considerada patrona y protectora de los mexicanos.
La Virgen María es conocida con diferentes nombres, según los diversos momentos que vivió con su hijo Jesucristo, tal es el caso de la Virgen Dolorosa y la Virgen de la Piedad que recuerdan los pasajes de la Pasión de Cristo. A lo largo del país existen santuarios que se levantaron donde hubo una aparición mariana, tal es el caso de Nuestra Señora de Ocotlán en Tlaxcala; Nuestra Señora del Pueblito en Querétaro; Nuestra Señora de Itzamal en Yucatán y Nuestra Señora del Patrocinio en Zacatecas.
Técnicas Novohispanas
Una de las características del trabajo escultórico en madera es que, a diferencia de los maestros pintores que firmaban sus obras, en las esculturas no se aprecian las firmas de sus autores.
Una de las características del trabajo escultórico en madera es que, a diferencia de los maestros pintores que firmaban sus obras, en las esculturas no se aprecian las firmas de sus autores. Una de las razones por las que pudo suceder esto es debido a que en una escultura tallada en madera, policromada y estofada, intervenían dos talleres: el del escultor que hacía la imagen y la dejaba “en blanco”, y el del pintor-dorador, quien realizaba toda la labor de la policromía del rostro y manos, así como del estofado que imitaba las ricas telas de los ropajes, por lo tanto en todas estas imágenes debieron trabajar los dos talleres gremiales.
Se conocen muchos nombres de escultores por los contratos que han encontrado los investigadores en los diversos archivos del país, tal es el caso del retablo mayor de la iglesia del colegio-noviciado de la Compañía de Jesús, en el que participaron los talleres del pintor Miguel Cabrera y del escultor Higinio de Chávez.
Técnicas Conventuales
Consolidada la conquista militar de la gran Tenochtitlan, el mismo Hernán Cortés solicitó al monarca Carlos I de España que enviara misioneros a evangelizar a los naturales. Al principio llegaron tres franciscanos de los cuales sólo sobrevivió fray Pedro de Gante.
Consolidada la conquista militar de la gran Tenochtitlan, el mismo Hernán Cortés solicitó al monarca Carlos I de España que enviara misioneros a evangelizar a los naturales. Al principio llegaron tres franciscanos de los cuales sólo sobrevivió fray Pedro de Gante. Posteriormente fueron enviadas tres órdenes religiosas que llevaron a cabo un plan de catequesis sistemático: doce franciscanos arribaron a México en 1524, encabezados por fray Martín de Valencia; dos años después, en 1526, fray Tomás Ortiz venía al frente de doce dominicos y por último, en 1533, desembarcaron en Veracruz ocho frailes agustinos.
Estos frailes y los que les sucedieron iniciaron la catequesis de las poblaciones indígenas más numerosas del centro de la Nueva España. Para facilitar su trabajo, congregaron a los indígenas alrededor de los conventos que construyeron a lo largo y ancho del territorio. Estas magníficas construcciones edificadas por los indígenas y dirigidas por los frailes, se convirtieron en los ejes alrededor de los cuales giraba la vida diaria de estos pueblos.
Aquí se exhiben ejemplares de la escultura de pasta de caña a través de Cristos crucificados, y mosaicos de plumaria, los cuales actualmente se encuentran en bodega de obra, ya que se está trabajando en una propuesta de conservación preventiva de la sala.
Manuel Pastrana, un pincel zacatecano
Paulino Manuel Pastrana González nació en la ciudad de México el 22 de junio de 1859 en el seno de una familia originaria de Villanueva, Zacatecas. En 1873, tras haber presentado un riguroso examen, a los 13 años de edad entró pensionado a la Academia de San Carlos.
Paulino Manuel Pastrana González nació en la ciudad de México el 22 de junio de 1859 en el seno de una familia originaria de Villanueva, Zacatecas. En 1873, tras haber presentado un riguroso examen, a los 13 años de edad entró pensionado a la Academia de San Carlos. El pintor fue uno de los alumnos más jóvenes de su generación y se integró al selecto grupo de egresados que decidieron regresar a sus terruños. En sus primeros años en Zacatecas, fungió como catedrático de las principales escuelas, como el Instituto de Ciencias, la Escuela Normal de Señoritas y el Hospicio de Niños.
Pastrana tuvo un lugar determinante en la formación de la juventud zacatecana; fue testigo del paso de varias generaciones que se nutrieron de sus enseñanzas. Sin prejuicios, enseñó a las mujeres zacatecanas pintura y dibujo a partir del método con el que él mismo aprendió. En 1917 obtuvo dos nombramientos muy importantes: director del Museo de Guadalupe e inspector local honorario de monumentos artísticos. El legado pictórico de Manuel Pastrana lo coloca como un artista que se une a las filas de los grandes maestros de la plástica zacatecana, al lado de personajes como Julio Ruelas y Francisco Goitia.
Devociones novohispanas
Uno de los medios didácticos utilizados por la Iglesia para adoctrinar a los fieles fue la vida de los santos a partir de sus imágenes.
Uno de los medios didácticos utilizados por la Iglesia para adoctrinar a los fieles fue la vida de los santos a partir de sus imágenes. De esa manera la infancia del Niño Jesús, su sacrificio, la vida ejemplar de la Virgen María y de los santos, sirvieron como modelo para ser imitados por la sociedad novohispana.
Los distintos gremios de la Nueva España adoptaron uno o varios santos protectores con los que se identificaban por su oficio. En otros casos por el martirio que sufrieron. Todos estos personajes se distinguen por sus vestimentas y sus atributos, que son objetos que llevan y se relacionan con su vida y/o su muerte. La disciplina encargada de estudiar la vida y obra de estos santos personajes es la hagiografía.
Miguel Cabrera
Miguel Cabrera autor de la serie de la vida de la Virgen María, fue uno de los pintores más prolíficos del barroco novohispano, se tiene noticia de que nació cerca de 1695 y que fue originario de la Villa de Antequera, hoy Oaxaca.
Miguel Cabrera autor de la serie de la vida de la Virgen María, fue uno de los pintores más prolíficos del barroco novohispano, se tiene noticia de que nació cerca de 1695 y que fue originario de la Villa de Antequera, hoy Oaxaca. El Museo de Guadalupe, Zacatecas, que cuenta con uno de los acervos artísticos virreinales más importantes de México, tiene esta magnífica serie que consta de 14 lienzos pintados al óleo en el siglo XVIII, originalmente creados para un retablo.
Los artistas del barroco tuvieron a su cargo la tarea de plasmar y dar forma a las aspiraciones estéticas de una sociedad cuya concepción del mundo y de la vida giraba en torno a la religión católica. En el siglo XVI la Iglesia Católica defendió el culto mariano que había sido atacado por los ideales protestantes de Martín Lutero, quien no aceptaba las imágenes en las prácticas religiosas.
En la época virreinal, especialmente en los siglos XVII y XVIII, el universo femenino centró su interés en la religión. Las mujeres se conformaron con vivir devotamente de acuerdo al modelo de la Virgen María, considerada el ser más perfecto después de Cristo, procurando imitarla desde su infancia hasta sus últimos años de vida.
Antonio de Torres
Antonio de Torres nació en la ciudad de México y fue el penúltimo de cinco hermanos, hijo de Tomás de Torres y Lorenzana Rodríguez; contrajo matrimonio a los 19 años y durante su juventud se formó en el taller de su tío, Antonio Rodríguez, junto con sus primos Nicolás y Juan Rodríguez Juárez.&nbs
Antonio de Torres nació en la ciudad de México y fue el penúltimo de cinco hermanos, hijo de Tomás de Torres y Lorenzana Rodríguez; contrajo matrimonio a los 19 años y durante su juventud se formó en el taller de su tío, Antonio Rodríguez, junto con sus primos Nicolás y Juan Rodríguez Juárez.
Torres se caracteriza por ser un pintor barroco, ya sea por la intensidad de sus colores, la dulzura en los rostros de sus personajes y por sus composiciones colmadas de distintos elementos. Ejemplo de ello es la serie de la Vida de la Virgen María, la cual se basa en los Evangelios Apócrifos, que relatan a detalle la infancia de la Madre del Salvador.
Su producción es abundante y se encuentra muy dispersa, tanto en la Ciudad de México como en buena parte del centro y norte del territorio que comprendía la Nueva España a lo largo del Camino Real de Tierra Adentro: San Luis Potosí, Zacatecas, Durango, Chihuahua y Santa Fe en el actual estado de Nuevo México, Estados Unidos. En 1720 trabajó para los franciscanos de Propaganda Fide, decorando la sacristía del Templo de Guadalupe con tres lienzos, los cuales pueden considerarse los mejores salidos de su pincel.
Gabriel José Ovalle
Gabriel José de Ovalle nació en la Ciudad de México en el último cuarto del siglo XVII, comenzó a dedicarse a la pintura desde 1726, se casó con la zacatecana María Teresa de Almanza y desde entonces comenzó a trabajar en Durango y Zacatecas.
Gabriel José de Ovalle nació en la Ciudad de México en el último cuarto del siglo XVII, comenzó a dedicarse a la pintura desde 1726, se casó con la zacatecana María Teresa de Almanza y desde entonces comenzó a trabajar en Durango y Zacatecas. En su propia estimación, era más que un simple productor de imágenes; tenía conciencia de sí mismo como artista creador. La serie de la Pasión de Cristo se compone por 15 óleos sobre tela, realizados en 1749 para los franciscanos de Propaganda Fide de Guadalupe, desde entonces y hasta su muerte, Ovalle vivió en esta ciudad.
En la serie se observan distintos rasgos pictóricos que definen a Ovalle como un artista con estilo propio. A través de su paleta y dibujo expresa emociones y sentimientos en sus personajes divididos entre el bien y el mal. Detalles llamativos contribuyen a lograr un dramatismo en conjunto, tales como el manejo del color rojo para indicar la maldad, así como figuras caricaturescas y grotescas. El manejo intencional de las proporciones y desproporciones en las figuras humanas para definir en cada una de ellas su propio carácter, hace que Ovalle sea único dentro del universo de pintores barrocos.
Una mirada al Barroco
El Barroco fue un estilo que transformó la forma de vivir, de pensar y de sentir en el mundo novohispano. El Museo de Guadalupe cuenta con importantes obras de arte virreinal que se insriben en esta tendencia.
El Barroco fue un estilo que transformó la forma de vivir, de pensar y de sentir en el mundo novohispano. El Museo de Guadalupe cuenta con importantes obras de arte virreinal que se insriben en esta tendencia.
Atrio
El Colegio de Guadalupe se construyó en las Huertas de Melgar cuyo nombre deriva de quien donó la tierras, Jerónima de Castilla viuda de Melgar en 1674, ahí existía una antigua ermita dedicada a Nuestra Señora del Carmen.
El Colegio de Guadalupe se construyó en las Huertas de Melgar cuyo nombre deriva de quien donó la tierras, Jerónima de Castilla viuda de Melgar en 1674, ahí existía una antigua ermita dedicada a Nuestra Señora del Carmen. Dos años más tarde se otorgó el permiso eclesiástico para la construcción de un nuevo santuario dedicado a la Virgen de Guadalupe y una hospedería para los frailes que viajaban hacia el norte.
Los primeros trabajos iniciados en 1702 incluyeron la fábrica de la planta baja: el claustro de San Francisco, el Templo y la sacristía, el atrio, el cementerio para bienhechores y el noviciado, para fundar el 12 de enero de 1707 el Colegio Apostólico de Propaganda Fide de Guadalupe, Zacatecas. Las labores continuaron y para 1797 ya se encontraban terminadas las 14 estaciones con el mismo número de nichos con cruces de piedra del vía crucis del atrio. Estas recuerdan el camino que Cristo siguió hacia el Monte Calvario donde fue crucificado.
La fachada del templo de Guadalupe se construyó en la primera mitad del siglo XVIII y es muestra de la bonanza económica que vivían algunos habitantes de la región. Podemos apreciar el estilo barroco en las columnas retorcidas conocidas como salomónicas y en su exuberante ornamentación.
Auditorio
En este espacio que formó parte del conjunto conventual del antiguo Colegio de Propaganda Fide, se llevan a cabo diversas actividades en el marco de diferentes celebraciones.
En este espacio que formó parte del conjunto conventual del antiguo Colegio de Propaganda Fide, se llevan a cabo diversas actividades en el marco de diferentes celebraciones. Es un área de usos múltiples en la que se realizan obras de teatro, conciertos, conferencias, seminarios e incluso exposiciones temporales.
Biblioteca del Camino Real Tierra Adentro
La Biblioteca del Camino Real Tierra Adentro se encuentra abierta a todo el público, de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. Es el lugar ideal para realizar una investigación detallada sobre esta temática histórica.
La Biblioteca del Camino Real Tierra Adentro se encuentra abierta a todo el público, de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. Es el lugar ideal para realizar una investigación detallada sobre esta temática histórica.
Capilla de la Enfermería
Siguiendo la tradición conventual franciscana, el Colegio de Guadalupe contaba con una enfermería para uso de los frailes y novicios, que se componía de 69 celdas y un pequeño oratorio.
Siguiendo la tradición conventual franciscana, el Colegio de Guadalupe contaba con una enfermería para uso de los frailes y novicios, que se componía de 69 celdas y un pequeño oratorio. Su construcción se realizó entre 1726 y 1783, y al igual que la mayoría de los oratorios franciscanos al servicio de la salud, esta capilla había sido dedicada a San Antonio de Padua, por lo que se encuentran dos lienzos de medio punto alusivos a su vida. En las pechinas se observan pinturas con tres de las cuatro apariciones de la Virgen de Guadalupe, ya que fue la protectora del Colegio. En la sala se observan lienzos con escenas y advocaciones de la Virgen María; así también se encuentran antifonarios con cantos dedicados a la madre de Cristo.
Especial atención merece el marco de la puerta de entrada, decorada con tallos floridos y la figura de Dios Padre al centro de la parte superior, así como con los anagramas de la Virgen María y Jesús.
Capilla Nápoles
Esta capilla representa uno de los valores arquitectónicos y artísticos más importantes del norte de México. Muestra una singular combinación de estilos, como lo denota su arquitectura neoclásica con una ornamentación que recuerda la exuberancia del barroco.
Esta capilla representa uno de los valores arquitectónicos y artísticos más importantes del norte de México. Muestra una singular combinación de estilos, como lo denota su arquitectura neoclásica con una ornamentación que recuerda la exuberancia del barroco. El proyecto fue encargado en 1845 al presbítero fray Juan Bautista Méndez, aunque se colocó la primera piedra cuatro años más tarde. Su nombre se debe a que la imagen de la Purísima Concepción de María del altar mayor proviene de Nápoles, Italia, la cual fue regalada a este Colegio en el siglo XVIII por Isabel Farnesio, esposa de Felipe V (1683-1746), Rey de España.
A la entrada, a la derecha del espectador se encuentra el altar, dedicado al Sagrado Corazón de María, y el de la izquierda, al Sagrado Corazón de Jesús. Las ocho pinturas al óleo, realizadas en el último cuarto del siglo XIX, aluden a la letanía lauretana y fueron hechas por Felipe Santiago Gutiérrez, pintor proveniente de la Academia de San Carlos. Estos lienzos sustituyen a los originales, que fueron pintados por Juan Nepomuceno Herrera.
Celda de Guardián
La máxima autoridad del convento fue el guardián que era ayudado en sus tareas por los padres, llamados “discretos”, quienes en número de cuatro integraban el discretorio.
La máxima autoridad del convento fue el guardián que era ayudado en sus tareas por los padres, llamados “discretos”, quienes en número de cuatro integraban el discretorio. El guardián y el discretorio se encargaban de atender el manejo del Colegio, lo que implicaba seguir el ingreso y permanencia de los novicios, coordinar los trabajos entre los fieles y despachar las misiones a evangelizar los territorios del norte. La celda del guardián ocupaba un lugar muy importante, generalmente se ubicaba en la planta alta del claustro, junto a las celdas de los otros habitantes, la biblioteca y el coro.
El padre guardián y su discretorio permanecían en la dirección del Colegio entre dos y tres años, periodo al que se llamaba "capítulo".
Patios
El Museo de Guadalupe cuenta con tres áreas verdes. En el tercer patio el visitante encontrará los aljibes que dotaron de agua a la enfermería del antiguo Colegio de Guadalupe.
El Museo de Guadalupe cuenta con tres áreas verdes. En el tercer patio el visitante encontrará los aljibes que dotaron de agua a la enfermería del antiguo Colegio de Guadalupe.
Templo de Guadalupe
La iglesia de Guadalupe fue construida en donde antiguamente había una ermita dedicada a la Virgen del Carmen, posteriormente ahí se hizo una capilla en devoción a la Virgen de Guadalupe, finalmente en 1721 se terminó de construir el Templo de Guadalupe.
La iglesia de Guadalupe fue construida en donde antiguamente había una ermita dedicada a la Virgen del Carmen, posteriormente ahí se hizo una capilla en devoción a la Virgen de Guadalupe, finalmente en 1721 se terminó de construir el Templo de Guadalupe. La bonanza económica zacatecana a causa de la minería favoreció una intensa actividad artística.
- DirecciónVíctor Hugo Jasso Ortizvictorhugo_jasso@inah.gob.mx+52 (492) 923 20 89AdministraciónJosé Carlos Salas Moralesjosecarlos_salas@inah.gob.mx+52 (492) 923 20 89MuseografíaNataly Adriana Medrano Varelanataly_medrano@inah.gob.mx+52 (492) 923 20 89Protección y Resguardo de Bienes CulturalesGuadalupe Antonio de Dios Sánchezantonio_dedios@inah.gob.mx+52 (492) 923 20 89Gestión del Patrimonio CulturalEsthela Fonseca Rodríguezesthela_fonseca@inah.gob.mx+52 (492) 923 20 89







