
Yaxchilán
En la selva lacandona, a la orilla del Usumacinta, esta imponente ciudad sobresale no sólo por su bellísima arquitectura y arte escultórico, sino por sus 124 inscripciones distribuidas en estelas, altares y dinteles, que relatan las acciones de sus gobernantes, ceremonias, batallas, rituales y vida cotidiana.
Yaxchilán es uno de los sitios arqueológicos de la cultura maya más importantes del Clásico Tardío (600-800). Destaca especialmente por la riqueza de más de 130 monumentos con inscripciones en estelas, dinteles, altares y escalones, en las cuales se narra la historia de la dinastía que inició en el siglo IV y se prolongó hasta los años 800. Estas expresiones artísticas retratan las vidas de los gobernantes y escenas de conquista, batalla y autosacrificios.
El sitio se encuentra claramente conformado en función al río que lo bordea. La concentración de edificios y áreas cívico-religiosas se extiende de oeste a este sobre una amplia nivelación que conforman dos importantes plazas. Los habitantes de Yaxchilán aprovecharon la topografía natural del terreno para construir la gran mayoría de los conjuntos arquitectónicos, entre los que destacan la Gran Acrópolis, la Acrópolis Sur y la Acrópolis Oeste.
La Gran Acrópolis se ubica en el centro de la zona y concentra numerosas construcciones alrededor de dos plazas. El conjunto arquitectónico integrado por el Edificio 19 —también conocido como el “Laberinto”— y los edificios 18, 77, 78 y 75, articulados en la llamada Plataforma Oeste, constituye el límite poniente. En la primera sección se encuentran el juego de pelota y el temazcal, entre otros. En la segunda se observa otro conjunto integrado por cinco estructuras, una de los cuales se puede considerar como Palacio. La tercera sección comprende cuatro edificaciones, dos de los cuales contienen las subestructuras más tempranas del sitio. En la Plataforma Sur de la Gran Plaza se levantan más de seis construcciones, y una gran escalera que conduce a los edificios 25, 26 y 33.
En cuanto a la Acrópolis Sur, está situada en la colina del extremo sur del sitio y la conforman tres edificios (39, 40 y 41), mientras que la Acrópolis Oeste, conocida igualmente como la Pequeña Acrópolis, posee dos plazas y 13 estructuras y está emplazada en el extremo poniente del sitio, sobre una colina natural elevada de 50 m de altura respecto al nivel de la plaza de la Gran Acrópolis.
Es posible que hubiera referencias sobre Yaxchilán desde el siglo XVIII, pero no fue sino hasta 1882, cuando Alfred P. Maudslay y Désiré Charnay arribaron al sitio, que se dio a conocer al mundo occidental. Durante 1895, 1897 y 1900 Teobert Maler realizó tres viajes a la zona arqueológica y estableció la nomenclatura de los edificios y monumentos, la cual se emplea hasta el día de hoy; además, asignó al sitio el nombre por el que lo conocemos actualmente.
Entre los años de 1914 y 1931 se realizaron varias expediciones e investigaciones por parte de Sylvanus G. Morley. En 1931 nuevamente Morley, acompañado por Karl Ruppert y John S. Bolles, miembros de la expedición de Carnegie Institution of Washington, realizaron investigaciones (el plano topográfico elaborado por Bolles está todavía vigente). El Proyecto Yaxchilán inició en 1973 y estuvo a cargo del arqueólogo Roberto García Moll, del INAH; para 1985 se habían excavado y consolidado 30 edificios alrededor de la Gran Acrópolis, más tres en la Acrópolis Sur. Entre 1989 y 1991 se excavó la Pequeña Acrópolis (o Acrópolis Oeste) y se consolidaron 13 edificios con sus basamentos.
También se ha realizado el estudio epigráfico de las inscripciones. De acuerdo con éste, la historia comenzaría en el siglo IV, cuando aparecen los registros vinculados a la secuencia dinástica de gobernantes. Los monumentos que registran los primeros 10 gobernantes del sitio se construyeron en la época de Pájaro Jaguar IV y no se puede omitir la posibilidad de que sea una historia “oficial” o “fabricada” para legitimarlos.
La dedicación de monumentos se suspendió de 537 hasta 669 en Yaxchilán y otros sitios mayas. La fecha real histórica más temprana de este sitio aparece en la estela 27, data de 514 y se refiere al decimoprimero gobernante, Pájaro Jaguar III. Lo sucedieron Escudo Jaguar I, Pájaro Jaguar IV, Escudo Jaguar II y Mah k'ina Cráneo III, cuyas vidas y hazañas militares quedaron grabadas en piedra.
Una cosa más sobre Yaxchilán. La coexistencia del patrimonio cultural con el medio ambiente de la selva tropical ofrece una peculiar armonía. De hecho, Yaxchilán es de las pocas zonas arqueológicas que han sido declaradas monumento natural y cultural.
- Dirección del Centro INAHLeobardo Daniel Pacheco Ariasleobardo_pacheco@inah.gob.mx+52 (961) 612 2824Administración del Centro INAHJulissa Camacho Ramírezjulissa_camacho@inah.gob.mx+52 (961) 612 2824, ext. 16800
Pequeña Acrópolis o Acrópolis Oeste
Este conjunto de 15 edificios está sobre una elevación natural a más de 60 m sobre el nivel del río, entre el Grupo Norte y la Plataforma Oeste de la Gran Plaza. Actualmente se llega a él a través de una vereda que se inicia junto a los edificios 80, 31 y 32.
Este conjunto de 15 edificios está sobre una elevación natural a más de 60 m sobre el nivel del río, entre el Grupo Norte y la Plataforma Oeste de la Gran Plaza. Actualmente se llega a él a través de una vereda que se inicia junto a los edificios 80, 31 y 32.
Edificio 42: Su fachada mira hacia el Edificio 33; sólo conserva el dintel central donde se observa a Pájaro-Jaguar IV, con su centro, dialogando con uno de sus guerreros. Respecto a los otros dinteles, uno fue sustraído por Maudslay en 1882 y el otro se encuentra en el Museo Nacional de Antropología.
Escalón jeroglífico del Edificio 44: Los edificios 43, 44, 45 y 46 limitan por el norte este conjunto, y sus fachadas miran al río. La importancia de la Estructura 44 se destaca por la presencia de las de las estelas 14, 17, 21, 22, 23 y 29, localizadas frente a esta construcción. Se calcula que la construcción de este edificio sucedió durante el periodo de Escudo Jaguar I. Hay un escalón jeroglífico ubicado en la entrada central de este edificio, aunque actualmente está protegido con una caja de piedra.
Acrópolis Sur
Este grupo arquitectónico forma parte de la llamada Gran Acrópolis y se sitúa en el extremo sureste del núcleo monumental de la ciudad, a una altura de 90 m sobre el nivel de la Gran Plaza.
Este grupo arquitectónico forma parte de la llamada Gran Acrópolis y se sitúa en el extremo sureste del núcleo monumental de la ciudad, a una altura de 90 m sobre el nivel de la Gran Plaza. Asociados con estos tres edificios se localizaron varias estelas, altares y escalones con inscripciones jeroglíficas, entre los que destaca la Estela 10 y el Altar 4, que por fechas se asocian con el inicio del periodo de Pájaro Jaguar IV.
Edificio 40: Todos los monumentos del Edificio 40 se vinculan con Pájaro Jaguar IV, destaca entre ellos la Estela 11. En el interior de este edificio se encuentran restos de pintura mural y unas figuras modeladas en estuco, que se han identificado con los “Bolom Ticú” o “Nueve Señores de la Noche”. Por su parte, el Edificio 41 presenta tres escalones con inscripciones y cinco estelas, principalmente asociados con Escudo Jaguar, 681 a 742. La mejor conservada, la 18, se encuentra hoy en el Museo Nacional de Antropología.
Estela 11: Los edificios 39 y 41 pertenecen aproximadamente a los años 650 a 700, junto con otros del mismo estilo, como el 25, 26 y 30. El Templo 40 es del periodo en que gobernó Pájaro Jaguar IV. Mientras que los edificios 39 y 40 se han mantenido en excelente estado de conservación, el 41 presenta problemas de estabilidad desde tiempos remotos, lo cual pudo ser una de las razones por las que existen numerosas modificaciones en su estructura, así como un importante deterioro en sus elementos centrales.
Edificios 39 y 41: Los edificios 39 y 41 pertenecen aproximadamente a los años 650 a 700, junto con otros del mismo estilo, como el 25, 26 y 30. El Templo 40 es del periodo en que gobernó Pájaro Jaguar IV. Mientras que los edificios 39 y 40 se han mantenido en excelente estado de conservación, el 41 presenta problemas de estabilidad desde tiempos remotos, lo cual pudo ser una de las razones por las que existen numerosas modificaciones en su estructura, así como un importante deterioro en sus elementos centrales.
La Gran Plaza
Dos elementos son determinantes en la forma de Yaxchilán como ciudad: el río Usumacinta y las colinas de roca caliza; a partir de ellos el sitio se adaptó y desarrolló.
Dos elementos son determinantes en la forma de Yaxchilán como ciudad: el río Usumacinta y las colinas de roca caliza; a partir de ellos el sitio se adaptó y desarrolló. Sobre la terraza de origen fluvial se transformó y construyó a través del tiempo, la Gran Plaza, orientada de oeste a este, donde se agrupa el mayor número de edificios. Otros conjuntos se construyeron sobre las colinas de roca caliza situadas al sur de la Gran Plaza, con dos grupos principales a los que Teobert Maler bautizó como Gran Acrópolis y Pequeña Acrópolis.
Edificio 6: También es llamado el Templo Rojo de la Ribera por el colorido de sus estucos. Esta edificación aún conserva el primer cuerpo de su crestería calada. En este edificio, al igual que en los 33 y 25, se localizó una gran cantidad de cerámicas lacandonas así como tablas de rezo. En efecto, siglos después del abandono de Yaxchilán, diversos grupos de lacandones solían visitar el lugar para realizar ceremonias propiciatorias en honor de sus dioses.
Edificio 12: El Edificio 12 es una de las estructuras arquitectónicas más sencillas que se construyeron en la ciudad. Su interior está formado por dos crujías paralelas que estuvieron cubiertas con la típica bóveda maya. Se accede a su interior a través de nueve vanos, siete sobre la fachada principal y dos en ambas fachadas laterales. Lo importante de este edificio es la presencia de ocho dinteles, labrados en su cara inferior con texto jeroglífico, de los cuales tres se encuentran in situ, dos en el Museo Nacional de Antropología y otro más en el Museo Británico. Aparentemente se trata de una vieja lista de gobernantes; los diez primeros definieron el destino de Yaxchilán durante la primera mitad del siglo VI. Con el paso de los años, este edificio sufrió una serie de modificaciones que van desde subdividir sus espacios interiores hasta cegar los vanos de acceso, salvo el central. Finalmente, junto con el resto de la ciudad, fue abandonado totalmente hacia el año 900.
Edificio 13: Se ubica en la segunda sección de la Gran Plaza formando el núcleo que la limita en los extremos noroeste y noroeste. El lado noroeste corre paralelo al río Usumacinta. A través del tiempo, el Edificio 13 sufrió algunas modificaciones, como la sustitución de los dinteles de madera por unos labrados en piedra que procedían de otro edificio. En el acceso central se menciona a Escudo Jaguar (700), el acceso noroeste se refiere a Pájaro Jaguar IV (747) y el del extremo suroeste se dedicó al señor Mahnk´ina Cráneo III (800).
Edificio 14, Juego de Pelota: Al parecer, a la muerte de Escudo Jaguar I, una de sus esposas asume el poder por un breve periodo, conocido como interregno (742 a 752), durante el cual prepara la ascensión al poder de su hijo, Pájaro Jaguar IV, también llamado el Grande. En ese breve lapso se construyeron dos estructuras en la Gran Plaza, el Edificio 19 o El Laberinto y el número 14, que corresponde a uno de los dos juegos de pelota existentes en la ciudad. El eje del Juego de Pelota Edificio 14 corre casi en sentido norte-sur; y entre éste y la Estructura 12 hay una serie de pequeños cuartos que, en opinión de García Moll, debieron de servir como baños de vapor.
Edificio 16: Es un edificio de planta cuadrangular con dos crujías paralelas en su interior, las cuales estuvieron cubiertas bajo una bóveda. Originalmente poseía sólo tres vanos de acceso, pero en una modificación posterior se agregaron dos reducidas habitaciones en el extremo norte. Sobre los tres primeros vanos se encuentran tres dinteles, labrados en su cara frontal, donde los protagonistas son Pájaros Jaguar IV y dos mujeres, los tres en el rito de "la visión de la serpiente", vinculado con el autosacrificio.
El Laberinto o Edificio 19: Este Edificio 19, también llamado Laberinto, es sin duda la estructura más compleja de todo el sitio. Su construcción puede situarse entre los años 742 y 752. Está directamente vinculado con toda la plataforma que cierra la Gran Plaza en el extremo noroeste. En la porción superior, tiene dentro una amplia crujía, tres cámaras menores y dos escalinatas que descienden a una serie de pasadizos y crujías inferiores con banquetas, todo cubierto por la típica bóveda maya. Frente a su fachada principal se sitúa el Altar 1, único monumento escultórico asociado con este edificio.
Edificio 21, Estela 35: Hacia el límite sur de la Gran Plaza comienza una sucesión de plataformas que alojan diversos grupos de edificios; destaca el 21 por su estela y la decoración en estuco. En los estucos, aparecen cuatro mujeres y un hombre sentado sobre una banqueta rematada en sus costados por grandes cabezas de serpiente, de cuyas fauces emerge la figura de un Chaac o Tláloc. Quizás se trate de la Dama Ik-Cráneo, quien ocupa el lugar central y además se la representa en la estela. En ella se conmemora un importante rito de derramamiento de sangre, el cual era efectuado por gobernantes y sacerdotes punzándose la lengua, en el caso de las mujeres, y el pene, en el de los hombres.
Edificio 30: A una altura de 20 m sobre el nivel de la plaza y como parte de la Gran Acrópolis, se construyó una amplia terraza donde se levantan los edificios 27, 28, 29 y 30, cada uno con su propio basamento y su propio acceso desde la plaza. El Edificio 30 está compuesto por un basamento de dos cuerpos con escalinatas y un templo de planta rectangular; su interior se compone de dos crujías intercomunicadas con bóveda. En la fachada norte se abren tres vanos que dan acceso al interior del edificio; poseen dinteles monolíticos de roca caliza, labrada sin decoración. Debajo de las cornisas de las fachadas este y oeste se ubican dos pequeñas ventanas que seguramente sirvieron para ventilación. La cornisa descansa sobre una moldura, a partir de la cual se inician los tableros con decoración en estuco modelado y policromado. De los elementos de decoración en estos tableros sólo se conservan parcialmente algunos nichos pequeños y restos de un mascarón de estuco, que sirve de marco a otras dos ventilas.
Edificio 33: Esta estructura, compuesta de un basamento y un templo, se levanta en una colina a 40 m de altura sobre el nivel de la Gran Plaza. Es la obra más importante realizada por Pájaro Jaguar IV (752 a 772) y también es la mejor conservada en sus elementos arquitectónicos y decorativos. Desde la plaza se accede por una escalera monumental frente a la Estela 1, que comienza con un tramo de seis escalones construidos con base en grandes bloques labrados, los cuales terminan en una pequeña explanada en donde se localiza un adoratorio con la Estela 2 (con la fecha 537) flanqueada por dos altares. A este edificio se asocian directamente tres dinteles (1, 2 y 3), una estalactita labrada (Estela 31), una escultura antropomorfa y la Escalera Jeroglífica 2. Tanto en los dinteles como en la Escalera Jeroglífica, el personaje central es Pájaro Jaguar IV. Durante su gobierno se consolidó la conquista sobre otros territorios y la ciudad llegó a su máximo esplendor. Los hechos más comunes que se narran en estos monumentos son el autosacrificio “la visión de la serpiente” y el Juego de Pelota”.


