
Museo de El Carmen
Colegio de San Ángel y templo de la Orden de los Carmelitas Descalzos del siglo XVII, obra de un notable arquitecto del virreinato. Posee una colección de pintura y escultura novohispana, 12 cuerpos momificados, así como un acervo de danzas en cera, obra de la gestora cultural y escultora del siglo XX, Carmen Carrillo Martínez.
El Museo de El Carmen -construido en el siglo XVII por la Orden de los Carmelitas Descalzos- es un sitio patrimonial excepcional, del arte virreinal, la antropología física, la ceriescultura del siglo XX y el patrimonio biocultural.
El antiguo Colegio de San Ángel tiene un valor histórico, social y emocional muy fuerte en las comunidades aledañas. Primero por haberle brindado nombre a la zona y luego por ser centro de la vida comunitaria. Tanto el edificio como la colección novohispana son relevantes para la historia urbana, la del arte y la apreciación estética por su destacada arquitectura renacentista, sus interiores barrocos, así como artistas y obras novohispanas excepcionales en pintura y escultura. Sobresale también la colección etnográfica de ceriescultura de la gestora cultural Carmen Carrillo Martínez de danzas mexicanas.
El colegio y su muy productiva huerta fueron centro de la comunidad aledaña del barrio de San Ángel, el barrio de Pitiquinto y el Pueblo de Tizapán, cuando menos, cuyas poblaciones acudían a los servicios religiosos creando un sentido de comunidad que el museo habría de heredar y que hoy trasciende lo religioso.
Tanto el antiguo colegio, como el museo, permanecieron como centro de la vida cultural de la comunidad con expresiones propias y muy relevantes como la temporada de Ofrendas de Muertos, la Semana Santa y el Altar a la Virgen de los Dolores, la tradición de Nacimientos mexicanos y la Feria de las Flores de San Ángel, festividad declarada Patrimonio Intangible de la Ciudad de México.
El inmueble se construyó entre 1615 y 1617, bajo la dirección de fray Andrés de San Miguel. Por tratarse de una edificación del siglo XVII, tiene una connotada importancia en la evolución social, cultural y económica de la zona. A partir de la instauración de las Leyes de Reforma dejó de funcionar como convento, se fraccionó y perdió gran parte de sus terrenos que se extendían hasta la zona de Chimalistac. Con el tiempo fue ocupado como cárcel, bodega y cuartel militar.
Desde la exclaustración en 1861, el museo estuvo adscrito a la Municipalidad de San Ángel y, al menos hasta 1921, se consideró como un “museo comunitario”. En 1921 el museo se incorporó a la Secretaría de Educación Pública, y en 1926 en su perímetro se inauguró la Escuela de Pintura al Aire Libre (EPAL) de San Ángel, que funcionó hasta 1929. Año en que adquirió carácter de Museo Histórico, y en 1939 se adhirió al INAH como Museo de El Carmen, consolidando su carácter de centro nodal de la identidad de la comunidad y sus raíces culturales.
El museo exhibe alrededor de 300 piezas —de las 700 que conforman su acervo- entre las que destacan pinturas novohispanas de grandes artífices novohispanos como Cristóbal de Villalpando, Miguel Cabrera, Juan Becerra y Juan Correa, así como de pintoras y pintores no identificados. A los cuadros, esculturas y mobiliario originales del colegio, que dan cuenta de la historia y vida cotidiana de los carmelitas —como retratos, retablos, patrocinios, relicarios, artesanías, documentos, libros de coro, grabados y restos de pintura mural—, se han sumado notables piezas de origen diverso (dominico, agustino, franciscano, etc.), otras provenientes de museos como el Castillo de Chapultepec, el Museo Nacional de las Intervenciones y el Museo de Arte Religioso de Santa Mónica, y finalmente, piezas que fueron parte de donaciones y decomisos que han enriquecido la colección.
Otro acervo de importancia relevante tanto para nuestra comunidad como para el INAH es el de 12 cuerpos momificados, que se inscribe en una de las áreas sustantivas del Instituto: la antropología física. Desde 1916, cuando los apreciados «cuerpos momificados de San Ángel» fueron encontrados en el inmueble, una vez fue abandonado por los ejércitos zapatistas durante la Revolución Mexicana, se han convertido en visita obligada desde que fueron protegidos por los habitantes de la zona. Hoy son parte de la cultura cinematográfica y popular desde su inserción al cine de culto de luchadores de los años setenta del siglo XX y de películas mexicanas de terror.
Las ceriesculturas de danzas indígenas realizadas en la segunda mitad del siglo XX, por la gestora cultural y escultora Carmen Carrillo Martínez pasaron del Museo de Etnografía al Museo de El Carmen en los años ochenta.
La arquitectura carmelita del convento y colegio de San Ángel en un principio era austera, reflejo de las exigencias de rigor proclamadas por la orden en su inicio. Otros estilos que se integraron con el tiempo fue el Barroco que decoró el Lavabo, recubierto de loza estannífera poblana azul y blanco, y en otros lugares, procede de España, es el caso de la Sacristía, la Cripta y la Capilla Doméstica.
Lo que queda de las 40 hectáreas de la famosa huerta del antiguo colegio carmelita son unos jardines abundantes en árboles frutales y de sombra que nos convierten en un oasis, en medio de la mancha urbana. Brindan descanso a nuestros visitantes sus prados verdes y la sombra de inmensos árboles y otras especies florales. Tenemos al centro del jardín, como un vigilante excepcional, «el viejo del agua», un joven ahuehuete, árbol nacional, que preside el huerto.
El Carmen es un museo vivo cuyas actividades pueden ser consultadas en nuestras redes sociales: MuseoDeElCarmen, Facebook, Twitter e Instagram.
Portal de acceso
El pasillo de acceso y la sala contigua corresponden al portal de acceso original, que se comunicaba desde el atrio a través de los arcos, antiguamente abiertos. Aquí debían esperar los visitantes para ser atendidos y los indigentes para recibir comida y limosna de los frailes.
El pasillo de acceso y la sala contigua corresponden al portal de acceso original, que se comunicaba desde el atrio a través de los arcos, antiguamente abiertos. Aquí debían esperar los visitantes para ser atendidos y los indigentes para recibir comida y limosna de los frailes. Un portón de madera los separaba de la portería, lugar donde antaño comenzaba el espacio sagrado de los frailes, aquí se puede observar la pintura mural, característica del Colegio Carmelita.
Esculturas de Carmen Antúnez
Se ubica en la planta alta del museo, donde actualmente se exhiben cincuenta figuras humanas de cera de la artista Carmen Carrillo de Antúnez.
Se ubica en la planta alta del museo, donde actualmente se exhiben cincuenta figuras humanas de cera de la artista Carmen Carrillo de Antúnez.
Temporales de Planta Alta de Casa Novohispana (seguidores de Cristo)
Ubicada en la Casa Novohispana o Casa del Acueducto.
Ubicada en la Casa Novohispana o Casa del Acueducto.
Sala de Arcos (Casa del Acueducto)
Sobre avenida Revolución, la Casa del Acueducto es la última sección del museo.
Sobre avenida Revolución, la Casa del Acueducto es la última sección del museo. Este espacio sirvió de enfermería en época del colegio. Entonces, en la planta baja había molinos y almacenes para herramientas; arriba se disponían las celdas para los enfermos, una capilla y un mirador cuya vista debió reconfortar a los frailes en cama: los árboles y riachuelos de la huerta en primer plano, más adelante la barranca del río Chico, los campos de Miraflores y, al fondo, la sierra del Ajusco.
También llamada Casa Novohispana debido a su decoración y a la manufactura de su mobiliario, actualmente funge como sala de exposiciones temporales. Es sede de la exposición permanente "Afanes de la Memoria", la cual muestra el antiguo San Ángel y sus alrededores.
Sala Introductoria
Por su ubicación y dimensiones, se creía que este espacio era la Sala Capitular del Colegio; es decir, el lugar para los capítulos o juntas de trabajo.
Por su ubicación y dimensiones, se creía que este espacio era la Sala Capitular del Colegio; es decir, el lugar para los capítulos o juntas de trabajo. Sin embargo, hoy sabemos que esta amplia sala estaba dividida en tres celdas: la del portero, una bodega y la barbería, donde los frailes hacían su tonsura o corte de pelo obligatorio.
También llamada Sala Introductoria, muestra de manera sintetizada el origen de la Orden Carmelita y su relación con el Museo de El Carmen.
Sacristía
El acceso oriente conduce a la sacristía, deslumbrante espacio ligado al templo y utilizado para guardar el ajuar sagrado y los accesorios para la liturgia.
El acceso oriente conduce a la sacristía, deslumbrante espacio ligado al templo y utilizado para guardar el ajuar sagrado y los accesorios para la liturgia. El artesonado barroco del techo, el mobiliario tallado exquisitamente en madera, y los magníficos lienzos de Cristóbal de Villalpando, evidencian la distancia que gradualmente tomaron los frailes carmelitas de los rígidos y austeros preceptos originales.
Cuarto de Lavabos
Parte esencial de la Sacristía era el Cuarto de Lavabos, engalanado con azulejo español del siglo XVII, pintura mural y cartelas con sentencias en latín. Aquí los frailes se lavaban en un rito obligatorio antes de asistir a misa en el templo.
Parte esencial de la Sacristía era el Cuarto de Lavabos, engalanado con azulejo español del siglo XVII, pintura mural y cartelas con sentencias en latín. Aquí los frailes se lavaban en un rito obligatorio antes de asistir a misa en el templo. La bóveda que los resguarda, por su peculiar geometría de arcos entrecruzados, es única en su tipo y una innovación de Fray Andrés de San Miguel, destacado arquitecto de la orden carmelita, quien diseñó y edificó este recinto así como la iglesia que aún está bajo resguardo de la orden religiosa.
Refectorio
Fue una sala reservada para la “refacción” o alimentación de los frailes. Mientras comían, se leían las sagradas escrituras y se pedía por el perdón de las culpas cometidas en el día. En esta sala se encuentran las advocaciones marianas.
Fue una sala reservada para la “refacción” o alimentación de los frailes. Mientras comían, se leían las sagradas escrituras y se pedía por el perdón de las culpas cometidas en el día. En esta sala se encuentran las advocaciones marianas. El Museo de El Carmen tiene una amplia e interesante colección de vírgenes, entre las cuales destacan la Asunción, la Virgen del Refugio de los Pecadores, la Apocalíptica de carácter popular y una Virgen de Pasavensis con influencias de Villalpando.
Capilla Doméstica
Localizado en la planta alta, en este espacio los frailes celebraban misa sin salir de la clausura.
Localizado en la planta alta, en este espacio los frailes celebraban misa sin salir de la clausura. El retablo de madera tallada y dorada es un ejemplar original del barroco salomónico, fue elaborado por el artista novohispano Francisco Martínez, contratado por los frailes la primera mitad del siglo XVIII. Las pinturas superiores también son de su autoría, mientras que las inferiores, anónimas y de menor calidad, tal vez fueron hechas por su taller. Los lienzos que decoran el espacio enfrentan momentos opuestos en la vida de Jesús y María, el Nacimiento y la Circuncisión de Jesús, con la Oración del huerto y la Dolorosa, lo que puede generar una reflexión interesante en el espectador. Ambas series rematan con dos soberbios ángeles que subrayan la importancia de su presencia en la cosmogonía cristiana y, por lo tanto, en el arte religioso.
Auditorio Fray Andrés de San Miguel
En la antigüedad este espacio fungía como sala capitular de la orden. Actualmente se usa como foro para cursos, recitales, obras de teatro, conferencias, conciertos y un sinnúmero de espectáculos.
En la antigüedad este espacio fungía como sala capitular de la orden. Actualmente se usa como foro para cursos, recitales, obras de teatro, conferencias, conciertos y un sinnúmero de espectáculos.
Casa del Acueducto o Casa Novohispana
Sobre avenida Revolución, la Casa del Acueducto es la última sección del museo.
Sobre avenida Revolución, la Casa del Acueducto es la última sección del museo. Este espacio sirvió de enfermería en época del colegio. Entonces, en la planta baja había molinos y almacenes para herramientas; arriba se disponían las celdas para los enfermos, una capilla y un mirador cuya vista debió reconfortar a los frailes en cama: los árboles y riachuelos de la huerta en primer plano, más adelante la barranca del río Chico, los campos de Miraflores y, al fondo, la sierra del Ajusco.
También llamada Casa Novohispana debido a su decoración y a la manufactura de su mobiliario, actualmente funge como sala de exposiciones temporales. Es sede de la exposición permanente "Afanes de la Memoria", la cual muestra el antiguo San Ángel y sus alrededores.
Criptas
Se encuentran justo debajo del presbiterio de la iglesia. Espacio de enorme calidad estética y arquitectónica, y uno de los mejor conservados de entre los antiguos conventos de la Nueva España.
Se encuentran justo debajo del presbiterio de la iglesia. Espacio de enorme calidad estética y arquitectónica, y uno de los mejor conservados de entre los antiguos conventos de la Nueva España. Aquí eran enterrados los frailes y sus benefactores, lo que explica su lujosa ornamentación, también basada en juegos de azulejo y pintura mural. El escudo de armas del Sargento Mayor Juan de Ortega y Valdivia evidencia que fue el dueño de la cámara más lujosa. Este espacio fue restaurado en 1990. El pequeño retablo central es, junto con el de capilla doméstica, el único original que ha sobrevivido. Enmarca el lienzo del siglo XVII El Señor de la Columna, que inspiró a Villalpando en uno de sus lienzos de sacristía. Milagrosamente permanece en su sitio, ya que se tiene registro fotográfico de obras de arte que decoraban este espacio y que desaparecieron. Con influencias manieristas, el cuadro fue atribuido por Manuel Toussaint a Baltasar de Echave Orio, uno de los pilares del arte novohispano. Fue aquí en donde en 1916, tropas zapatistas excavaron en busca de presuntos tesoros legendarios; pero para su sorpresa, sólo encontraron doce cadáveres momificados por la naturaleza del subsuelo.
El descubrimiento de las momias fue un gran suceso en la comunidad, al grado de que cuando un fraile intentó darles sepultura enfrentó una firme oposición de los pobladores que ya las habían adoptado como parte de su comunidad.
Huerto
El bello jardín en la parte posterior del museo evoca con nostalgia la histórica huerta carmelita, que sin duda fue el detonante de la prosperidad del colegio, gracias a las abundantes rentas que dejaba a la orden el comercio de sus productos.
El bello jardín en la parte posterior del museo evoca con nostalgia la histórica huerta carmelita, que sin duda fue el detonante de la prosperidad del colegio, gracias a las abundantes rentas que dejaba a la orden el comercio de sus productos. Esta huerta estaba circundada por una gruesa barda de piedra volcánica del Pedregal, que protegía la soledad y clausura del colegio. Un censo de la época nos deja saber que la enorme extensión de la huerta permitió la siembra de más de 13 mil árboles frutales, entre los que figuraban perales, duraznos, manzanos y una hortaliza, además de ermitas, puentes, estanques, el río Magdalena, riachuelos, canales de irrigación y andadores que facilitaban la recolección de frutos y la recreación cotidiana de los frailes.
Osario
Escaleras abajo del cuarto de lavabos, se encuentra el osario, donde aún hoy en día se almacenan los huesos de los frailes que fueron desenterrados tras siete años de permanecer en las criptas.
Escaleras abajo del cuarto de lavabos, se encuentra el osario, donde aún hoy en día se almacenan los huesos de los frailes que fueron desenterrados tras siete años de permanecer en las criptas. Este espacio, constituido de cuatro cámaras, que se encuentran justamente debajo del presbiterio del templo, fue destinado al sepulcro de los religiosos del colegio y de sus benefactores.
Patio de Arcos
Corredor semiabierto por una arcada de doble altura que consta de cinco arcos que miran hacia el sur y uno hacia el oriente, hacia la actual avenida Insurgentes.
Corredor semiabierto por una arcada de doble altura que consta de cinco arcos que miran hacia el sur y uno hacia el oriente, hacia la actual avenida Insurgentes. Este espacio se construyó en el siglo XVIII como parte de las ampliaciones del Colegio y la construcción de su nueva sala capitular y refectorio.
Patio de estudiantes
Fue el área de descanso de los estudiantes del Colegio de los Carmelitas Descalzos.
Fue el área de descanso de los estudiantes del Colegio de los Carmelitas Descalzos.
Patio del Acueducto
Enmarcando a la Casa Novohispana o del Acueducto, se encuentra la construcción que da nombre a este espacio.
Enmarcando a la Casa Novohispana o del Acueducto, se encuentra la construcción que da nombre a este espacio. El acueducto de doble arcada del siglo XVII abastecía los estanques, lavabos, cocina y el “cuarto de las secretas” o letrinas, con agua proveniente de los manantiales de San Bartolomé Ameyalco. El agua del río Magdalena sólo era utilizada para el riego de la huerta, ya que tenía cierto grado de contaminación debido a su previo paso por los molinos, batanes y fábricas que había tierras arriba.
- DirecciónMaría Amparo Clausell Arroyomariamparo_clausell@inah.gob.mx



