
Museo de Sitio de Alta Vista
Mejor ejemplo de la Cultura Chalchihuite. Posiblemente fundado por sacerdotes emigrados de Teotihuacan a los llanos de Zacatecas, el museo alberga una rica colección de instrumentos, joyas, figuras y ofrendas finamente elaborados, incluido el símbolo del águila y la serpiente.
Este museo arqueológico, inaugurado en 2007, exhibe los restos de la cultura prehispánica de Chalchihuites, con alrededor de 350 hallazgos arqueológicos de las excavaciones. Proporciona una visión clara de la vida cotidiana y las creencias de los antiguos habitantes de la región cuyo centro ceremonial más importante del período temprano fue Alta Vista. Se ha establecido que este santuario fue el resultado de un desarrollo cultural externo, fundado por un grupo de sacerdotes teotihuacanos. Las investigaciones realizadas en el yacimiento también han revelado aspectos cosmológicos y astronómicos muy significativos. Se sabe que los fundadores de este centro lograron registrar los solsticios y equinoccios con precisión desde diferentes puntos de observación, y que orientaron sus edificios a puntos específicos de la brújula.
El moderno complejo de edificios tiene una gran galería de exposiciones circular. Las exhibiciones cuentan con 350 piezas arqueológicas, encontradas en primera instancia por el arqueólogo J. Charles Kelley y su equipo de la Universidad del Sur de Illinois en Estados Unidos, y posteriormente en alianza con los arqueólogos del INAH Zacatecas.
Los cuatro temas principales tratados son: el contexto más amplio, la vida cotidiana, el apogeo y el período terminal. La colección incluye instrumentos trabajados en piedra, piezas de cerámica, piel de madera y hueso, figurillas antropomorfas y zoomorfas, collares de turquesa y malaquita, colgantes de pedernal, malaquita y cuarzo, y fragmentos de almenas. En la Estructura 2B, también conocida como Pirámide del Sol, se encuentra una importante ofrenda mortuoria de vasijas de barro con el símbolo del águila sometiendo a la serpiente, así como un marcador para el juego de pelota, calabazas o guajes decorados con pigmentos naturales, anillos hechos de cáscaras de nuez con incrustaciones de turquesa y malaquita; tazas pequeñas, una olla asociada al culto del pulque y restos humanos que presentan signos de enfermedad, o perforaciones y deformaciones de carácter ritual.
Antecedentes
En este apartado, se contextualiza al visitante sobre el área geográfica que ocupó la Cultura Chalchihuites, ubicada en el occidente del estado de Zacatecas y en el sur del estado de Durango.
En este apartado, se contextualiza al visitante sobre el área geográfica que ocupó la Cultura Chalchihuites, ubicada en el occidente del estado de Zacatecas y en el sur del estado de Durango. Se explica el proceso que pudo haberse dado entre el cambio de vida nómada al sedentario, asegurando que no está claro si se trató de una transformación paulatina entre seminómadas locales de la tradición Loma San Gabriel, si fueron grupos colonizadores del sur que llegaron buscando tierras cultivables o si fue una combinación de ambos procesos.
En esta sección se hace especial mención sobre La Tradición Loma San Gabriel compuesta por diversos grupos habitantes del occidente de Zacatecas y Durango, promotores de una cultura agrícola y cerámica considerada como la más antigua de la región. Los objetos presentados en este apartado corresponden a utensilios de dicha Tradición, tales como metates, machacadores, hachas, cuchillos, puntas de proyectil y objetos de cerámica, la mayoría de estos utensilios fueron elaborados a nivel doméstico para uso local, poniendo de manifiesto la escasa especialización en su producción.
Vida cotidiana
En este apartado se presentan las actividades productivas y domésticas de la población chalchihuites, de una manera extraordinaria se asocian los utensilios a las actividades y éstas a los individuos, resaltando el rol social dentro del grupo, pues la división del trabajo obedecía al sexo y edad
En este apartado se presentan las actividades productivas y domésticas de la población chalchihuites, de una manera extraordinaria se asocian los utensilios a las actividades y éstas a los individuos, resaltando el rol social dentro del grupo, pues la división del trabajo obedecía al sexo y edad de los individuos.
Podemos observar como la agricultura constituyó la principal fuente de alimentos, siendo complementada con la recolección y la caza de recursos disponibles en el medio ambiente, mismos que variaban según la estación del año. A estas actividades se sumaron el trabajo en fibras mediante las cuales se manufacturaban cordeles, petates, cestos y redes. Otra actividad no menos importante fue la elaboración de herramientas líticas y la fabricación de objetos cerámicos. Ante este contexto, los instrumentos que se exhiben son propios para cada una de las actividades antes mencionadas, por lo que podemos observar hachas, marros, afiladores, aguzadores, cuchillos, navajas, metates y manos, ollas, cuencos, platos y jarras; en colores rojo, negro y crema, algunas piezas fueron pulidas, cepilladas o decoradas con incisiones de uñas.
En el panel de la vitrina de vida cotidiana se exhibe aspectos como la agricultura asociada a las tierras de cultivo, también observamos la composición de las aldeas que eran conformadas por patios cuadrados o rectangulares, delimitados por andadores elevados con accesos escalonados, entre otras características. Del mismo modo podemos observar aspectos de la flora y la fauna al tiempo de la ocupación de la región.
Otra de las actividades importantes en la zona fue la minería, conformando una de las industrias más extensas de todo Mesoamérica. Aquí se presentan las técnicas de extracción, la tecnología utilizada al interior de las minas y los minerales buscados, tales como pedernal intemperizado, cuarzo, pirita, hematita, entre otros, utilizados algunos para la manufactura de objetos de ornato y otros como pigmentos.
Dentro de esta misma área encontramos lo referente a restos óseos donde se presentan piezas esqueléticas que ponen de manifiesto posibles características de rasgos físicos, así como factores hereditarios, laborales, climáticos, alimenticios y culturales.
Fundación y apogeo
Para introducir al visitante en este apartado se presenta la proyección de un video que hace referencia a las ideas cosmogónicas de los pueblos mesoamericanos.
Para introducir al visitante en este apartado se presenta la proyección de un video que hace referencia a las ideas cosmogónicas de los pueblos mesoamericanos.
Posteriormente, se pone de manifiesto la importancia de la cultura Chalchihuites resultado de una serie de cambios culturales. Para ello se hace referencia a la fundación del centro ceremonial, ocurrida entre los años 450 y 500, sobre los restos de una pequeña aldea del periodo formativo aldeano. Aquí se explica cómo estas transformaciones tiene un descanso en intereses astronómicos y religiosos emanados desde Teotihuacán, donde un grupo de sacerdotes se dieron a la tarea de encontrar “el lugar donde el sol da la vuelta”, haciendo referencia al punto donde el sol detenía su movimiento al norte en el solsticio de verano para luego retomar su camino al sur. Hacia el siglo VI Alta Vista alcanzó su máximo apogeo, lo que se ve reflejado en la construcción de la mayor parte del centro ceremonial, en la traza arquitectónica del sitio podemos observar la similitud con los complejos residenciales teotihuacanos.
Los objetos que aquí se presentan, integrados por conjuntos antropomorfos y zoomorfos, reafirman la relevancia del centro ceremonial, se presentan piezas cerámicas con icnografía de suma importancia que evidencia la asimilación e integración de conceptos cosmogónicos y religiosos de la Mesoamérica clásica. Cabe resaltar la ofrenda funeraria encontrada en el interior del Salón de las Columnas, correspondiente a varios individuos sacrificados, compuesta por cuatro copas con elementos icnográficos de águilas con serpientes y un fragmento de flauta tipo vista, de cerámica decorada al pseudocloisonné, además de una jarra tipo súchil y una ollita miniatura de cerámica café pulido.
En el área de arquitectura se presenta la traza de carácter religioso que el centro ceremonial tiene, se habla de las técnicas constructivas, realzando la orientación de los edificios principales donde sus esquinas se encuentran dirigidas hacia los puntos cardinales. Se expone un fragmento de almena con pigmento rojo, además de una serie de capas de enjarre.
Otra de las ofrendas que es preciso resaltar es la depositada en la Pirámide del Sol o Estructura 2B, asociada a personajes de alto rango y compuesta por ornamentos (presentados como anillos, collares, pectorales, pendientes, etc.) en pedernal, turquesa, concha y cerámica, principalmente.
Anexa a esta vitrina, encontramos otra con objetos que dan cuenta del intercambio, de cómo la cultura Chalchihuites participó en complejos sistemas de interacción, adquiriendo bienes y materiales ajenos a la región, tales como concha, sal, algodón y por supuesto turquesa. Los contactos establecidos permitieron, a la vez, la transmisión de conceptos técnicos e ideológicos.
Terminal
El último tema expuesto en el museo es el referente a la declinación de la cultura Chalchihuites.
El último tema expuesto en el museo es el referente a la declinación de la cultura Chalchihuites. Luego del periodo de apogeo cultural y demográfico el sitio dejó de participar en redes de intercambio, lo que contribuyó a la decadencia del centro ceremonial e hizo evidente una falta de control por parte de la clase dirigente a finales del siglo IX, dando como resultado el abandono de manera definitiva hacia el año 950, a raíz de lo anterior se registran movimientos poblacionales hacia el valle del Guadiana, en el actual estado de Durango, dando inicio a la etapa tardía de la cultura Chalchihuites (875-1400/1450), desarrollando nuevas redes de intercambio cultural. En esta área se presentan objetos cerámicos tales como vasijas y fragmentos de cuencos procedentes de los valles del estado de Durango.
En esta última área del museo se expone el discurso de continuad cultural, mostrando semejanzas entre algunas prácticas de los pobladores antiguos de Alta Vista con algunas tradiciones de los actuales pueblos huichol y cora, habitantes del Gran Nayar. Para cumplir dicho objetivo, aquí podemos observar copias de ofrendas huicholas y de manera sobresaliente se exhibe una copa ceremonial, perteneciente a una ofrenda (550-875). En cerámica decorada al pseudocloisonné, la cual demuestra la sorprendente continuidad cosmogónica, se describe el momento en que el sol (águila) devora a la serpiente para controlar las lluvias y que éstas sean benéficas para las siembras.
- DirecciónPatricia Monreal Martínezpatricia_monreal@inah.gob.mx+52 (492) 922 50 85




