
Tenayuca
Primera capital de los chichimecas de Xólotl (fines del siglo XII) hasta que la sede se trasladó a Texcoco. Conserva una extraordinaria pirámide coronada por dos templos gemelos dedicados a Tláloc y Huitzilopochtli, con glifos en varios escalones y rodeada por un muro de serpientes.
La fundación de Tenayuca se atribuye al grupo chichimeca encabezado por Xólotl en el año 1250; más tarde, después del traslado de la capital chichimeca hacia Texcoco, formaron parte del señorío tepaneca de Azcapotzalco; más tarde, en la última parte de su historia prehispánica se relaciona estrechamente con los mexicas de Tenochtitlan hasta la llegada de los españoles.
Al ubicarse en la ribera del lago de Texcoco tuvieron la materia prima para producir sal, y, al mismo tiempo, de los ríos Tlalnepantla y San Javier se abastecieron de vegetales y peces, así como agua suficiente para el desarrollo de la agricultura. Finalmente, del cerro del Tenayo y otros más de la Sierra de Guadalupe extrajeron la piedra para construir sus monumentos y recintos habitacionales.
Una de las características más sobresalientes de Tenayuca es su majestuoso monumento rodeado de esculturas de serpientes. Se les puede ver tanto en los cuatro cuerpos de la pirámide como en la plataforma sobre la que se levanta. Por eso Bernal Díaz del Castillo resalta en su obra Historia verdadera de la conquista de la Nueva España que en su primera visita a México los soldados españoles llamaron a Tenayuca el “Pueblo de las sierpes”. Indudablemente el templo debió causar asombro, pues se calcula que en la última etapa constructiva; es decir la que vieron los conquistadores, el monumento del Templo Mayor tenía incrustadas alrededor de 600 cabezas de serpientes y si a éstas se les suma las 140, cuyos cuerpos descansan sobre la plataforma del Coatepantli la sorpresa debió haber sido mayor.
- Dirección del Centro INAHNahúm de Jesús Noguera Riconahum_noguera@inah.gob.mx+52 (722) 215 7080
Altares de la Xiuhcóatl
Separados del Templo Mayor, a los costados norte y sur, se encuentran pequeños altares (dos en el norte y uno en el sur). Su peculiaridad reside en que se asocian con figuras identificadas como Xiuhcóatl (serpiente de fuego).
Separados del Templo Mayor, a los costados norte y sur, se encuentran pequeños altares (dos en el norte y uno en el sur). Su peculiaridad reside en que se asocian con figuras identificadas como Xiuhcóatl (serpiente de fuego). Las cabezas de los reptiles están talladas en piedra y emergen de un cuerpo enroscado de mampostería. En ellas se acentúan los detalles de los colmillos y se enfatiza la cresta en forma de voluta rematada con protuberancias. Los altares de las Xiuhcóatl corresponden al tipo de plataformas definidas como momoztli, es decir, pequeños templos situados al pie o asociados al templo principal donde se hacían ceremonias o se colocaban las ofrendas.
Altar lado norte
Xiuhcóatl norte
Altar lado sur
Xiuhcóatl sur
Templo Mayor de Tenayuca
Es el monumento más importante del sitio. Este basamento piramidal de cuerpos escalonados es característico de la arquitectura religiosa del Posclásico Tardío (1200-1521).
Es el monumento más importante del sitio. Este basamento piramidal de cuerpos escalonados es característico de la arquitectura religiosa del Posclásico Tardío (1200-1521). Como en otras edificaciones de su tipo, ahí se rendía culto a las dos deidades principales: Tláloc, dios de la lluvia y los mantenimientos, y Huitzilopochtli, dios de la guerra. El templo fue agrandado en siete ocasiones. La más antigua tuvo lugar alrededor de 1250, y la última, entre 1450 y 1500. Sin duda el Templo Mayor de Tenayuca es el más completo de los que se conservan en el centro de México, y donde aún se conservan las expresiones religiosas y artísticas de los pueblos nahuas.
Última etapa del Templo Mayor de Tenayuca. Vista desde el sur
Última etapa del Templo Mayor de Tenayuca. Vista de norte a sur
Templo Mayor de Tenayuca, escalera de la quinta etapa constructiva
Altar de los Cráneos o de las Calaveras
Al frente del templo principal, sobre la plataforma donde se levantan las escalinatas, se encuentra un pequeño altar de planta rectangular, agregado también en la última etapa constructiva.
Al frente del templo principal, sobre la plataforma donde se levantan las escalinatas, se encuentra un pequeño altar de planta rectangular, agregado también en la última etapa constructiva. En tres de sus lados tiene empotradas esculturas de cráneos y cuadretes con la representación de huesos cruzados. El investigador Alfonso Caso describió este altar como la tumba del dios solar. En el interior se encontraba una pintura con los mismos motivos, cuyos restos fueron desprendidos para frenar el deterioro. Sin embargo, en el museo de sitio de la zona arqueológica, llamado Xólotl, se puede ver actualmente una reproducción de esa pintura.
Muro de la pirámide donde se observa el Altar de los Cráneos o de las Calaveras
Coatepantli
Durante la última etapa constructiva del Templo Mayor, los lados norte, sur y oriente se enriquecieron con la plataforma del Coatepantli (muralla de serpientes).
Durante la última etapa constructiva del Templo Mayor, los lados norte, sur y oriente se enriquecieron con la plataforma del Coatepantli (muralla de serpientes). Los cuerpos de los reptiles, formados con piedras y una argamasa de cal y lodo, fueron diseñados con curvaturas para aparentar estar en movimiento. En las cabezas, labradas en piedra, se pueden apreciar los colmillos, los ojos rasgados y la lengua bífida de los reptiles. Otro rasgo realista se observa en tres pequeños escalones que rematan el cuerpo simulando el anillo o cascabel característico de la Crotalus triseriatus (víbora de cascabel). Si se observa detalladamente, en algunos ejemplares todavía existen restos de los colores (rojo, azul, negro y verde) que cubrieron los cuerpos.





