San Miguel Ixtapan
Airosa ciudad fundada hace 19 siglos en medio de abundantes yacimientos de sal, la cual fue ocupada primero por otomíes y, al final, por mexicas. Contiene un gran juego de pelota junto a una plataforma artificial en la que se hallaron entierros humanos con ricas ofrendas, que incluían muy finas figuras de piedra y cerámica.
Ubicado en la región suroeste del Estado de México, este sitio es el único de la zona que se ha sometido a una exploración intensiva. Gracias a ello, hoy se conocen importantes aspectos de un área que había permanecido prácticamente sin estudiarse.
La primera etapa de ocupación de San Miguel Ixtapan corresponde al periodo Clásico (450 a 750), en tanto que la segunda tuvo lugar en el periodo Epiclásico (750-900). En esta etapa, el sitio tuvo su mayor auge; fue entonces cuando se edificaron los principales monumentos. Posteriormente, hacia el Posclásico Temprano (900-1200), los edificios fueron reutilizados, para lo cual se hicieron importantes modificaciones arquitectónicas, consistentes en adosamientos y ampliaciones. Entre 100 y 150 años después (1200-1521), los mexicas lo reocuparon parcialmente, construyendo sobre el derrumbe de las estructuras anteriores.
Durante las primeras exploraciones, realizadas en 1985-1986 por personal del Centro Regional INAH en el Estado de México, se rescató la Maqueta Prehispánica, afloramiento de roca basáltica sobre la cual los antiguos habitantes labraron un complejo centro ceremonial.
Dada la evidente importancia del sitio, el entonces Instituto Mexiquense de Cultura (hoy Secretaría de Cultura) planteó en 1990 un proyecto de mayores dimensiones. Esto incluyó la compra del terreno, así como la adecuada protección de la Maqueta y una mayor excavación para poner al descubierto el resto de las estructuras que eran detectables desde la superficie.
Como resultado de varias temporadas de trabajo se recuperó una gran cantidad de piezas de excepcional importancia y calidad artística. Asimismo, se llevó a cabo la liberación, consolidación y restauración de las estructuras que conforman el asentamiento. Destacan el Juego de Pelota, la Plataforma 1, los Montículos Uno y Dos, el Patio Hundido y el Recinto Abovedado.
Todas las piezas recuperadas durante las exploraciones se exhiben en el museo de sitio, inaugurado en marzo de 1995.
- Dirección del Centro INAHNahúm de Jesús Noguera Riconahum_noguera@inah.gob.mx+52 (722) 215 7080
La Maqueta
Es una representación a escala de un centro ceremonial con cinco canchas de juego de pelota, basamento piramidal, plataformas, plazas cerradas y abiertas, y un templo en el cual se aprecia un techo de dos aguas.
Es una representación a escala de un centro ceremonial con cinco canchas de juego de pelota, basamento piramidal, plataformas, plazas cerradas y abiertas, y un templo en el cual se aprecia un techo de dos aguas.
Juego de Pelota
Presenta una cancha con planta en forma de I latina o doble T, orientada en sentido este-oeste. Sus medidas aproximadas son de 50 metros de largo por 7.50 metros de ancho.
Presenta una cancha con planta en forma de I latina o doble T, orientada en sentido este-oeste. Sus medidas aproximadas son de 50 metros de largo por 7.50 metros de ancho.
Montículo Uno
Sólo pudo ser explorado parcialmente debido a la presencia de un gran árbol de tamarindo; en su lado oriente presenta restos de un aplanado de estuco con pigmento rojo. Al poniente tiene una pequeña escalera remetida que conduce hacia la parte superior.
Sólo pudo ser explorado parcialmente debido a la presencia de un gran árbol de tamarindo; en su lado oriente presenta restos de un aplanado de estuco con pigmento rojo. Al poniente tiene una pequeña escalera remetida que conduce hacia la parte superior.
Montículo Dos
Cuenta con tres cuerpos superpuestos; la parte superior del tercer cuerpo dispone de una serie de cuartos, a los cuales se llega por una escalera delimitada con alfardas; se cree que estos cuartos tenían un uso habitacional-ceremonial.
Cuenta con tres cuerpos superpuestos; la parte superior del tercer cuerpo dispone de una serie de cuartos, a los cuales se llega por una escalera delimitada con alfardas; se cree que estos cuartos tenían un uso habitacional-ceremonial. En otra sección se localizan dos pequeñas habitaciones: el Recinto de las Esculturas y el Recinto de la Banqueta. En esta parte del sitio se encuentra también el Patio Hundido, con planta rectangular y dos escaleras, una de las cuales conserva restos del estuco que la cubría.
Hacia el sector norte del montículo se localizan unas escaleras monumentales hechas con grandes bloques de basalto que conducen a una especie de patio exterior delimitado por un muro bajo. Finalmente, se puede apreciar el sistema de drenaje y un pequeño nicho con una escultura cubierta de estuco que representa a Tláloc.
Patio Hundido
Espacio donde se observan restos del drenaje para desalojar el agua de lluvia, un altar y un bloque de piedra que probablemente fue utilizado para realizar sacrificios.
Espacio donde se observan restos del drenaje para desalojar el agua de lluvia, un altar y un bloque de piedra que probablemente fue utilizado para realizar sacrificios.






