Loltún
Estas grutas ofrecen una experiencia fascinante. Galerías y formaciones naturales, con pinturas rupestres y petroglifos, permiten conocer desde la primera presencia del hombre en la zona, y la domesticación de plantas y animales, hasta que se volvió sedentario. Su ocupación se remonta a 9,000 a.C.
Las grutas de Loltún son hasta la fecha el sitio arqueológico que contiene la secuencia cronológica más amplia descubierta en el norte de la península de Yucatán. Las evidencias encontradas en estas grutas sugieren su uso como campamento en etapas tempranas y posteriormente como habitación. El proceso de ocupación inicia con materiales producto de la presencia temprana del hombre en la zona, hacia 9000 a. C.; continúa con la domesticación de plantas y animales, y llega hasta la incorporación de la arquitectura y la escultura a las actividades cotidianas, lo que ilustra el orden social que llevó al hombre nómada a convertirse en sedentario. A partir del periodo Clásico, las grutas dejaron de utilizarse como vivienda y sólo existe certeza de su uso como lugar de abastecimiento de agua. Otros elementos importantes son las 145 pinturas murales y los 42 petroglifos localizados hasta ahora. Floreció en el periodo Preclásico Tardío (400 a.C.-200).
En 1886 y 1892, Teoberto Maler, un reconocido mayista nacido en Italia de padres alemanes, visitó Loltún y dibujó algunos grabados y pinturas que encontró en el interior de la cueva. Un poco después, entre los años de 1888 y 1891, el arqueólogo y diplomático estadounidense Edward H. Thompson realizó excavaciones en Loltún financiado por el Museo Peabody de la Universidad de Harvard. Thompson, quien se desempeñó como vicecónsul de Estados Unidos, también impulsó el dragado del cenote sagrado de Chichén Itzá. En 1895, Henry C. Mercer, de la Universidad de Pensilvania, visitó 29 cuevas y excavó 10 en la cordillera del Puuc con el propósito de estudiar la evolución social y física del hombre en América, pero sus exploraciones no arrojaron una antigüedad similar a la de las cuevas de Europa. Ya en el siglo XX, Jack Grant y Bill Dailey elaboraron en 1960 el primer plano de la gruta y localizaron la escultura llamada Cabeza de Loltún.
Las primeras excavaciones por parte del INAH se realizaron en 1978 y estuvieron encabezadas por el arqueólogo Ricardo Velázquez Valadez. Los materiales recuperados en las exploraciones realizadas entre las décadas de los setentas y ochentas revelaron que la cueva de Loltún se ocupó 9000 años a C., y que en ese entonces la cueva debió ser fuente abundante en recursos naturales que aprovecharon los grupos que subsistían de la caza y la recolección, como lo atestiguan los hallazgos: materiales líticos con posibles huellas de desgaste, motivos pictóricos y restos óseos de fauna ahora extinta. Esta importante evidencia posiciona a Loltún como la única caverna en el norte de Yucatán con una muestra arqueológica del periodo arcaico.
La gruta proporcionó suhuy ha’ (agua virgen) para satisfacer las necesidades vitales y ceremonias de adivinación, arcilla para la elaboración de vasijas y material pétreo, y fue lugar de adoración y ofrendas.
- Dirección del Centro INAHVictor Arturo Martínez Rojasvictor_amartinez@inah.gob.mx+52 (999) 913 4034Administración del Centro INAHFelipe de Jesús Flores Lagunafelipe_flores@inah.gob.mx+52 (999) 913 4034, ext.398006
Entrada Nahkab o de la Colmena
En el muro se representa en bajorrelieve a un guerrero bien ataviado, de pie, descalzo, en actitud de estar caminando y con una lanza en posición vertical en la mano derecha. En el extremo superior izquierdo hay un cartucho de glifos que remata con un numeral tres.
En el muro se representa en bajorrelieve a un guerrero bien ataviado, de pie, descalzo, en actitud de estar caminando y con una lanza en posición vertical en la mano derecha. En el extremo superior izquierdo hay un cartucho de glifos que remata con un numeral tres. El personaje ostenta un claro perfil maya. Sin embargo, los gruesos labios recuerdan las esculturas olmecas y los relieves de Chalcatzingo. El guerrero tiene una antigüedad de 2200 a 2250 años, y comparativamente es semejante a la estela 11 de Kaminaljuyú, en Guatemala.
Cuarto del Infante
Hacia el costado norte se encuentra el Cuarto de las Columnas Musicales, llamado así porque una de ellas emite un sonido grave y otra un sonido agudo. Luego se continúa hacia la galería conocida como Cuarto del Infante, por haberse hallado en el lugar el entierro de un niño de 10 años.
Hacia el costado norte se encuentra el Cuarto de las Columnas Musicales, llamado así porque una de ellas emite un sonido grave y otra un sonido agudo. Luego se continúa hacia la galería conocida como Cuarto del Infante, por haberse hallado en el lugar el entierro de un niño de 10 años. No se sabe la antigüedad debido a que no se encontró ningún objeto asociado a él. En la misma zona se encuentra el Mural de las Manos Negras, elaborado con la técnica de pintura en negativo, cuyo propósito es trascender en tiempo y espacio, y está relacionado con concepciones religiosas y cosmogónicas. La ruta continua a la galería del Chultún o cisterna, donde el suelo rugoso e irregular parece indicar que fue un área de la que se extraía arcilla.
Galería del Gran Cañón o Lubaan tunil
Es la más espaciosa de las galerías; en su superficie se ven enormes rocas que se desprendieron del techo. El espacio mide aproximadamente 100 m de largo por 45 m de ancho. A la derecha de esta galería hay comunicación con cuatro antecámaras y el Complejo del Gran Cañón.
Es la más espaciosa de las galerías; en su superficie se ven enormes rocas que se desprendieron del techo. El espacio mide aproximadamente 100 m de largo por 45 m de ancho. A la derecha de esta galería hay comunicación con cuatro antecámaras y el Complejo del Gran Cañón.
Cámaras 1, 2, 3, 4, 5, y 6
Cada una de ellas tiene características diversas, como barricadas construidas durante la guerra de castas, albarradas de enormes dimensiones con algunas inscripciones y pinturas, desprendimientos, evidencia de erosión por agua, restos arqueológicos como jaltunes con muros y bóveda de color rojizo
Cada una de ellas tiene características diversas, como barricadas construidas durante la guerra de castas, albarradas de enormes dimensiones con algunas inscripciones y pinturas, desprendimientos, evidencia de erosión por agua, restos arqueológicos como jaltunes con muros y bóveda de color rojizo.
Galería Principal
A 31 m de la entrada Nahkab, y en la pared izquierda, hay un grabado llamado Roseta, y entre este grabado y la entrada se advierten cuatro petroglifos de forma lineal. En esta galería, y a lo largo de la gruta, se pueden encontrar haltuno’ob o sartenejas, en las que se almacena el agua.
A 31 m de la entrada Nahkab, y en la pared izquierda, hay un grabado llamado Roseta, y entre este grabado y la entrada se advierten cuatro petroglifos de forma lineal. En esta galería, y a lo largo de la gruta, se pueden encontrar haltuno’ob o sartenejas, en las que se almacena el agua.
La mazorca de maíz
Por su forma y textura, una de las estalactitas semeja una mazorca de maíz. Hacia el costado oeste se localiza la Catedral o Noh K’unah, que es la bóveda mas impresionante por su magnificiencia, pues alcanza los 30 m de altura.
Por su forma y textura, una de las estalactitas semeja una mazorca de maíz. Hacia el costado oeste se localiza la Catedral o Noh K’unah, que es la bóveda mas impresionante por su magnificiencia, pues alcanza los 30 m de altura. Al centro de la Catedral se encuentra El Altar, debido a que esta roca natural tiene huellas de haber sido modificada por el hombre. Al final de la Catedral, ubicada entre un conjunto de estalactitas, se encuentra la Galería de los Haltuno’ob o sartenejas rebosantes de agua.
Paso del viento
Es un pasaje angosto por donde atraviesa una corriente de aire, que a veces se percibe con mucha fuerza. Durante la época prehispánica pudo ser aprovechada o encauzada. También pudo haber servido para delimitar el área de explotación de arcilla.
Es un pasaje angosto por donde atraviesa una corriente de aire, que a veces se percibe con mucha fuerza. Durante la época prehispánica pudo ser aprovechada o encauzada. También pudo haber servido para delimitar el área de explotación de arcilla.




