
Chalcatzingo
Una ciudad imponente de larga trayectoria, anterior a nuestra era, levantada en pleno centro del Altiplano y en la que brillan los relieves de clara influencia olmeca, de la lejana costa del Golfo. Sus edificios muestran una fuerza que los siglos no han hecho disminuir.
Chalcatzingo se localiza en el oriente del estado de Morelos, en un entorno natural realmente extraordinario, ya que el emplazamiento prehispánico se asentó en las faldas de dos macizos rocosos identificados como los cerros Delgado y Ancho (o Chalcatzingo). Desde esta posición se observa el valle que, antes de la llegada de los españoles, fuese ocupado por los 14 pueblos de la Tlalnahua, como escribió el reconocido antropólogo Carlos Barreto Mark.
Se le considera una de las zonas arqueológicas más significativas del Altiplano Central, debido a que sus vestigios culturales están estrechamente relacionados con la interacción de la cultura olmeca entre la costa del Golfo y el centro de México. Los rasgos iconográficos olmecas conservados en Chalcatzingo demuestran el alto grado de desarrollo social, político, comercial, artístico y religioso alcanzado por aquella cultura durante el Preclásico Medio.
La ocupación humana en Chalcatzingo se remonta al periodo prehistórico, como lo prueban las representaciones de arte rupestre encontradas en los abrigos rocosos del cerro Delgado, fechadas hacia el 3000 a.C., y se prolonga hasta el asentamiento colonial en el actual poblado del mismo nombre. Ello indica la continuidad en el uso del espacio en torno a los cerros como vivienda de innumerables grupos humanos de diversas ideologías e incluso etnias, que han transitado a lo largo de 5000 años en este lugar, que lo hicieron siempre su hogar y el eje de su sociedad, aunque cabe resaltar que tuvo su periodo de mayor auge y representatividad durante el Preclásico.
En suma, Chalcatzingo fue un centro cívico ceremonial muy importante en el oriente del valle de Morelos durante el periodo Preclásico Medio (1200-400 a.C.). La elección de construir la ciudad prehispánica en el desplante de los cerros Delgado y Ancho partió del significado que se les daba a los macizos rocosos como montañas sagradas dentro de la cosmovisión mesoamericana. Por lo tanto, es probable que esto fuese el factor decisivo para que sus antiguos moradores lo consideraran el sitio idóneo para instalarse.
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Conjunto arquitectónico central
En los últimos 12 años de investigación arqueológica han quedado al descubierto los edificios que conformaron el conjunto arquitectónico central de Chalcatzingo, los cuales pertenecen a varios periodos de ocupación: Clásico (200-650), Epiclásico (650-900) y Posclásico Temprano (900-1200).
En los últimos 12 años de investigación arqueológica han quedado al descubierto los edificios que conformaron el conjunto arquitectónico central de Chalcatzingo, los cuales pertenecen a varios periodos de ocupación: Clásico (200-650), Epiclásico (650-900) y Posclásico Temprano (900-1200). Destacan un juego de pelota, dos estructuras (basamentos piramidales) que flanquean una pequeña plaza y un conjunto palaciego al oriente. Los edificios de Chalcatzingo permiten conocer el orden social y jerárquico que regía a las antiguas culturas que habitaron el lugar.
Estructura A: Este edificio flanquea la plaza principal en su lado sur. Es de base cuadrada y consta de tres cuerpos (el último totalmente destruido por el despiedre de los terrenos en la época colonial), identificados durante las excavaciones de 2006 y 2007; la que está expuesta es la segunda etapa. Los muros comparten el principio del talud tablero, pero en este caso particular solo es talud y paramento recto. Su fachada principal está en la cara norte del edificio y consiste en una escalinata, con alfardas laterales, que asciende hasta el segundo cuerpo. La parte superior del segundo cuerpo estuvo rematada por un templo de base cuadrada, con un pórtico al frente; éste funcionó durante distintas épocas, siendo el periodo Epiclásico en el que fue mayormente utilizado. Durante las excavaciones se recuperaron abundantes objetos y fragmentos de urnas, esculturas y vasijas con elementos que aluden a una deidad del agua, por lo que es probable que el edificio estuviese dedicado a dicha deidad.
Estructura B: Este edificio se encuentra adosado a otro de mayores dimensiones: La Plataforma Alargada, que ha sido determinado como una construcción del Preclásico Medio. Sobre la cara poniente de dicho edificio se construyó, en el periodo Epiclásico, un edificio de planta cuadrada. Posteriormente, en el Posclásico, se construyó sobre el mismo lado poniente de la Plataforma Alargada un edificio de planta circular que se ha deformado por el paso del tiempo. El edificio B se compone de una escalinata con su fachada principal en el lado poniente, está compuesto de ocho cuerpos y rematado por el desplante de un templo. Posiblemente estuvo dedicado a una deidad del viento.
Juego de pelota: Se localiza en la segunda terraza al norte del conjunto arquitectónico y al sur del altar olmeca. Tiene forma de "I" latina, su orientación es este-oeste y se encuentra adosado a la fachada norte de la Plataforma Alargada. Es un juego de pelota de cancha cerrada, de grandes dimensiones debido a la importancia del lugar como santuario y a las constantes ceremonias y/o rituales que se llevaban a cabo en Chalcatzingo. Además, gracias a las excavaciones, se sabe que contaba con un sistema de desagüe y que tuvo tres etapas constructivas durante su época de uso.
Petrograbados
Debido a sus petrograbados, el paraje en las faldas de los cerros Delgado y Ancho es conocido por los lugareños como Tehuetitla, término náhuatl que significa lugar de las piedras viejas.
Debido a sus petrograbados, el paraje en las faldas de los cerros Delgado y Ancho es conocido por los lugareños como Tehuetitla, término náhuatl que significa lugar de las piedras viejas. Los elementos iconográficos plasmados por los olmecas en estos monumentos, destacan por su contenido religioso y calidad artística, así como por ser considerados los únicos relieves del Preclásico Medio en el Altiplano Central.
Monumento 1. El Dador de Agua: Este monumento, conocido también como "El Rey", tiene como tema central la fertilidad, el ciclo del agua y su asociación con los tres planos del universo (celeste, terrenal e inframundo), cada uno representados por sus elementos básicos: el inframundo por la cueva contenida en la montaña, el terrenal por las plantas y la coraza del cerro, y el celeste por las nubes y la lluvia.
Monumento 2. La Procesión: Este monumento muestra cuatro personajes: tres están de pie, totalmente ataviados con máscaras bucales, tocados y capas; el cuarto se encuentra sentado y totalmente desnudo, recargando su cabeza y torso en una escultura con rasgos animales. Los dos personajes centrales portan en sus manos una coa y se dirigen hacia el poniente, donde se localiza el peronaje desnudo que está en trance, mientras el tercer personaje, de pie, dirige sus pasos hacia el lado opuesto (oriente) con un atado de cañas en sus manos. Las máscaras del primero y del segundo personaje son zoomorfas, corresponden a un águila y a un felino. Los elementos iconográficos que acompañan el atavío de cada personaje se han identificado como de estilo olmeca.
Monumento 6. Guía de Calabaza: Se trata de una representación gráfica de una guía de calabaza. Se aprecian sus hojas y la flor en alguna de las ramificaciones, así como la calabaza en retoño. Este monumento forma parte del conjunto conocido como "Panel de la fertilidad" o "Panel de los animales ficticios" ubicado en el costado oriente del Monumento 1, asociado a la petición de lluvia.
Monumento 31. Felino Agazapado: Se localiza en el sendero de los felinos. Contiene la representación de un felino sometiendo a un humano. Se ha interpretado como una escena de copulación y fertilización de la tierra, debido a los elementos gráficos que se aprecian. El felino presenta una máscara bucal con pico de ave y la ceja flamígera, característica del estilo olmeca; mientras que el personaje humano se presenta bajo las patas del felino, boca a bajo y totalmente desnudo.
Monumento 45. Felino: Este es el último descubrimiento realizado durante el mes de mayo de 2016. Consiste en una escena de un felino sobre un personaje humano. En este caso particular el humano yace muerto, se interpreta así debido a la forma en que cuelgan sus brazos. Por otro lado, el felino está recostado con sus garras sobre la cabeza del humano, presenta máscara bucal con pico de ave y un tocado en la frente que parece representar una planta.
Monumento 21. Mujer Ataviada
Forma parte de un grupo de estelas y altares que se encuentran distribuidos en las terrazas bajas al norte del Conjunto Arquitectónico Central.
Forma parte de un grupo de estelas y altares que se encuentran distribuidos en las terrazas bajas al norte del Conjunto Arquitectónico Central.
Este monumento, descubierto en 1974, es muy peculiar puesto que sintetiza en una imagen la importancia que debió tener la mujer en las últimas décadas de la época Preclásica en Chalcatzingo.
Se trata de una mujer totalmente ataviada con falda, sandalias, blusa, un cinto y una túnica que cubre su cabeza y cabello. El personaje femenino está tocando un elemento que puede ser la representación misma de una estela que muestra símbolos abstractos.
Monumento 22. Altar Olmeca
Forma parte de un grupo de estelas y altares que se encuentran distribuidos en las terrazas bajas al norte del Conjunto Arquitectónico Central.
Forma parte de un grupo de estelas y altares que se encuentran distribuidos en las terrazas bajas al norte del Conjunto Arquitectónico Central.
Construcción en forma de U con patio cerrado al frente. Su estilo arquitectónico se asemeja a los altares monolíticos de la Costa del Golfo, con la diferencia de que éste se compone de varias piedras y en su fachada norte tiene, como principal representación, las fauces de la tierra.
Fue descubierto en la década de 1970 y ha sido uno de los principales referentes para adjudicar la filiación olmeca de Chalcatzingo.
Monumento 25. Altar Circular
Forma parte de un grupo de estelas y altares que se encuentran distribuidos en las terrazas bajas al norte del Conjunto Arquitectónico Central.
Forma parte de un grupo de estelas y altares que se encuentran distribuidos en las terrazas bajas al norte del Conjunto Arquitectónico Central.
Estructura monolítica de planta circular y forma cilíndrica. Presenta decoración en todo el contorno, así como un cuenco en la superficie. Este tipo de altares son poco comunes y en Chalcatzingo hay dos (véase Monumento 40). Ambos se encontraban asociados a dos estelas.
Monumento 34 Columna de las Volutas y Monumento 40 Altar Circular
Forman parte de un grupo de estelas y altares que se encuentran distribuidos en las terrazas bajas al norte del Conjunto Arquitectónico Central.
Forman parte de un grupo de estelas y altares que se encuentran distribuidos en las terrazas bajas al norte del Conjunto Arquitectónico Central.
El Monumento 34 corresponde a una columna elíptica incisa con volutas de diferentes tamaños en sus tres costados. La voluta, también conocida en náhuatl como Xonecuilli, es un elemento iconográfico muy recurrente en Chalcatzingo que actualmente está siendo estudiado.
El Monumento 40, muy similar al 25, corresponde a un altar monolítico de planta circular y forma cilíndrica; presenta decoración en el contorno, así como un cuenco en la superficie. Se encuentra asociado a la estela "Columna de Volutas". Este tipo de estructura es poco común pero se asemeja a los altares circulares que acompañan a las estelas en Tikal; no obstante, difieren en temporalidad, siendo los del Chalcatzingo del Preclásico Medio.
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