
Museo Regional de Nayarit
En el siglo XVIII se construyó la señorial casona de Tepic que resguarda una muy amplia y reveladora colección de muestras prehispánicas de las culturas de nuestro Occidente. Las culturas de Concheros, de Tumbas de Tiro, de Urnas Mololoa y de Aztatlán explicadas con sus mejores ofrendas.
El edificio fue construido hacia 1750. Su primer propietario fue Miguel de Mora, prestigioso hacendado; más adelante lo ocupó el bachiller Felipe Liñán y Mejía, párroco y juez eclesiástico de Tepic. Después lo adquirió la empresa comercial y bancaria de Maximiliano Delius, quien era además cónsul de Alemania, y como tal se mantuvo del decenio de 1870 a 1930. En 1933, el gobierno del estado compró la casona e instaló en ella la Escuela Primaria “Fernando Montaño” hasta 1938, cuando se montaron oficinas administrativas.
El 29 de julio de 1949, en el ala norte de la planta baja empezó a funcionar el Museo Regional de Antropología e Historia de Nayarit, a iniciativa del arqueólogo José Corona Núñez, quien llevó a cabo importantes trabajos de rescate en la Zona Arqueológica de Ixtlán del Río, la primera abierta al público en el Occidente de México, y quien reunió una significativa colección, a la que se sumaron piezas de otras regiones del estado. Restaurado el edificio y con nueva y más amplia museografía, el 23 de mayo de 1969 fue reinaugurado el Museo Regional de Nayarit, instalado ya en la totalidad del inmueble.
Entre 2011 y 2012 recibió una nueva remodelación, actualización y enriquecimiento con información y piezas de investigaciones de los últimos años, para mostrar un amplio panorama arqueológico de los pueblos prehispánicos asentados en lo que hoy es Nayarit, desde la Tradición Cultural Concheros y pasando por la Tradición Tumbas de Tiro, con variantes locales como la de los Entierros en Fosa, del periodo Clásico (200-900), además de incorporar otras expresiones funerarias de las inmediaciones del Río Mololoa y del Valle de Matatipac –asiento de la actual Tepic–, así como la llamada Urnas Mololoa y la Tradición Cultural Aztatlán, del periodo Posclásico (850/900-1350), exhibición que continúa hasta el momento de contacto y conquista españoles.
La sede del museo está catalogada como monumento histórico, y es tanto más valiosa por cuanto que en la ciudad las muestras de arquitectura del siglo XVIII son escasas. El edificio conserva su planta original, un airoso patio con arcos en sus dos plantas, una bella fuente al centro, y un espléndido portón barroco, junto al cual se montó en 1949 el antiguo y original escudo de los Condes de Miravalle, traído de la hacienda homónima para resguardarlo. El mismo edificio exhibe finas obras originales de carpintería y herrería.
Concheros
Asociada a antiguos pobladores asentados en las costas del Océano Pacífico entre los años 3000 y 1000 a.C., quienes aprovecharon los recursos naturales de los esteros, del mar y de las tierras bajas para su manutención y supervivencia.
Asociada a antiguos pobladores asentados en las costas del Océano Pacífico entre los años 3000 y 1000 a.C., quienes aprovecharon los recursos naturales de los esteros, del mar y de las tierras bajas para su manutención y supervivencia. A raíz de la ingesta de moluscos y crustáceos, la acumulación de sus desechos (ostras, mejillones, caracoles) propició la formación de montículos artificiales conocidos como concheros, de donde toma su nombre esta primera tradición cultural.
Las conchas y caracoles se utilizaron como alimento y, más tarde, para elaborar ornamentos: brazaletes, pectorales, orejeras, cuentas, instrumentos musicales y anzuelos, manufacturas que fueron objeto de intercambio comercial entre la costa y diversas regiones de Occidente.
El análisis de estos vestigios en la región nayarita ha permitido diferenciar las características de los montículos más tempranos (Complejo Matanchén) y los que corresponden a la última etapa de ocupación en el Posclásico (Isla Panales, Litubú y Punta Mita), lo que permite afirmar entre otras cosas, que los materiales malacológicos (provenientes de los moluscos), son elementos que han permeado la mayor parte de las tradiciones culturales prehispánicas de la entidad.
Tumbas de Tiro Valles del Sureste
Representativo del Occidente de México ha sido el desarrollo de sus prácticas mortuorias. En Nayarit, al igual que en los actuales estados de Jalisco, Colima y sur de Zacatecas, en algunas de sus regiones, grupos humanos concibieron una peculiar manera de sepultar a sus difuntos.
Representativo del Occidente de México ha sido el desarrollo de sus prácticas mortuorias. En Nayarit, al igual que en los actuales estados de Jalisco, Colima y sur de Zacatecas, en algunas de sus regiones, grupos humanos concibieron una peculiar manera de sepultar a sus difuntos. La tumba de tiro es un sistema de enterramiento en el que los cuerpos eran depositados junto con sus ofrendas, en cámaras subterráneas de plantas circulares, cuadradas, rectangulares, etc., a las que se accede por un pozo o tiro vertical que varía de profundidad según las condiciones del terreno. Pueden tener una o varias cámaras.
El Museo Regional de Nayarit cuenta con dos representaciones con el contenido de dos tumbas de tiro: la de Santa Catarina, localizada en el municipio de Ixtlán del Río, en los valles del sureste de la entidad, y la del sitio de La Playa, en el municipio serrano de La Yesca. Sus ofrendas cerámicas, constituidas por vasijas de barro, ollas, cajetes, maquetas, figuras antropomorfas, zoomorfas y fitomorfas, artefactos de obsidiana, pulseras y cuentas de concha (objetos de los que el museo posee excelentes muestras en cuanto a calidad de manufactura y belleza), han aportado nuevos datos al conocimiento de la arqueología nayarita y de Occidente.
Tumbas de Fosa El Ranchito
Se presentan variaciones locales de sistemas de enterramiento como lo son las tumbas de fosa, en las cuales se manifiesta el mismo tipo de cerámica, así como de manera simbólica algunos elementos propios de las tumbas de tiro, ejemplificado con los materiales del sitio arqueológico de El Ranchito
Se presentan variaciones locales de sistemas de enterramiento como lo son las tumbas de fosa, en las cuales se manifiesta el mismo tipo de cerámica, así como de manera simbólica algunos elementos propios de las tumbas de tiro, ejemplificado con los materiales del sitio arqueológico de El Ranchito, en el municipio de Ixtlán del Río.
Tumbas de Tiro Zona Serrana
Representativo de Occidente de México ha sido el desarrollo de sus prácticas mortuorias. En Nayarit, al igual que en los actuales estados de Jalisco, Colima y sur de Zacatecas, en algunas de sus regiones, grupos humanos concibieron una peculiar manera de sepultar a sus difuntos.
Representativo de Occidente de México ha sido el desarrollo de sus prácticas mortuorias. En Nayarit, al igual que en los actuales estados de Jalisco, Colima y sur de Zacatecas, en algunas de sus regiones, grupos humanos concibieron una peculiar manera de sepultar a sus difuntos. La tumba de tiro es un sistema de enterramiento en el que los cuerpos eran depositados junto con sus ofrendas, en cámaras subterráneas de plantas circulares, cuadradas, rectangulares, etc., a las que se accede por un pozo o tiro vertical que varía de profundidad según las condiciones del terreno. Pueden tener una o varias cámaras.
El Museo Regional de Nayarit cuenta con dos representaciones con el contenido de dos tumbas de tiro: la de Santa Catarina, localizada en el municipio de Ixtlán del Río, en los valles del sureste de la entidad y la del sitio de La Playa, en el municipio serrano de La Yesca. Sus ofrendas cerámicas, constituidas por vasijas de barro, ollas, cajetes, maquetas, figuras antropomorfas, zoomorfas y fitomorfas, artefactos de obsidiana, pulseras y cuentas de concha (objetos de los que el museo posee excelentes muestras en cuanto a calidad de manufactura y belleza), han aportado nuevos datos al conocimiento de la arqueología nayarita y de Occidente.
Tradición Urnas Mololoa
Otra expresión funeraria conocida como Urnas Mololoa tuvo lugar en las inmediaciones del Río Mololoa, en el Valle de Matatipac, en la que se practicó la incineración o cremación de los difuntos, depositándose los restos óseos en urnas de barro, que eran enterradas posteriormente.
Otra expresión funeraria conocida como Urnas Mololoa tuvo lugar en las inmediaciones del Río Mololoa, en el Valle de Matatipac, en la que se practicó la incineración o cremación de los difuntos, depositándose los restos óseos en urnas de barro, que eran enterradas posteriormente. Ejemplo de este tipo de prácticas rituales es el entierro colectivo conformado por diversas urnas asociadas a un altar de piedra, hallazgo localizado en la colonia López Mateos de Tepic.
Aztatlán, Periodo Clásico
Desde principios de nuestra era, y hasta el primer tercio del siglo XVI, se establecieron en la costa norte del actual estado de Nayarit diversas poblaciones que conformaron en su momento la zona nuclear de la última tradición cultural de la región: Aztatlán.
Desde principios de nuestra era, y hasta el primer tercio del siglo XVI, se establecieron en la costa norte del actual estado de Nayarit diversas poblaciones que conformaron en su momento la zona nuclear de la última tradición cultural de la región: Aztatlán. Sus rasgos identitarios se perfilaron desde el periodo Clásico (200-900) y adquirieron su máximo grado de desarrollo durante el Posclásico (850/900-1350), extendiendo su esfera de influencia a los valles del sureste y costa sur de la entidad, así como a otras regiones culturales.
Aztatlán, Periodo Posclásico
El grado de avance de la tradición Aztatlán es visible a partir de la presencia de centros ceremoniales, trazados de acuerdo a sus observaciones astronómicas.
El grado de avance de la tradición Aztatlán es visible a partir de la presencia de centros ceremoniales, trazados de acuerdo a sus observaciones astronómicas. Los templos estaban a cargo de sacerdotes y hubo importantes redes de intercambio, lo que implicó una explotación agrícola intensiva, actividades pesqueras sistemáticas, complementadas con la caza y la recolección, así como la existencia de industrias con distintos grados de especialización. También se perfeccionaron las técnicas de extracción de navajillas prismáticas a partir de núcleos de obsidiana; la introducción de la metalurgia, que propició la elaboración de artefactos de cobre y otras aleaciones, como anzuelos, hachas, agujas y cascabeles; la manufactura y decoración de textiles; la elaboración de figurillas moldeadas en barro estilo Mazapa y el diseño de sellos con los rasgos distintivos de la tradición Aztatlán.
Biblioteca Pública Amado Nervo
Forma parte de las instalaciones del Museo Regional de Nayarit y cuenta con entrada independiente de acceso directo al público.
Cuenta con los siguientes acervos:
Forma parte de las instalaciones del Museo Regional de Nayarit y cuenta con entrada independiente de acceso directo al público.
Cuenta con los siguientes acervos:
• Acervo General: literatura universal, ciencias médicas, educación, literatura infantil, administración, biología, psicología, química, bellas artes y geografía.
• Acervo de Historia y Geografía de Nayarit: abarca aspectos de arqueología y etnología, historias municipales y literatura. Incluye el Fondo Gregorio Miranda Navarrete.
• Acervo sobre las etnias del Estado de Nayarit. Se halla en formato digital.
• Acervo Especializado: antropología, arqueología, etnología, historia nacional, arquitectura y restauración.
• Acervo Hemerográfico: contiene publicaciones de diferente periodicidad, entre las que se encuentran: Arqueología Mexicana, Istor, Este País, Historia Mexicana, Nexos, Proceso, Tierra Adentro, Relatos e Historias de México, Comercio Exterior, Estudios Jaliscienses, Biodiversitat, Eco Frontera, Nueva Antropología, Antropología, Dimensión Antropológica, Cuicuilco, Anales del INAH, Mesoamérica, Boletín de Monumentos Históricos, Voces de México, Ciencia y Desarrollo, etc.
• Acervo INEGI: forma parte de la Red Nacional de Consulta Externa del INEGI.
• Acervo Documental Histórico: libros relacionados a temas administrativos, contables jurídicos y políticos del territorio de lo que actualmente es el estado de Nayarit, algunos del siglo XVIII, siendo en su mayoría del siglo XIX y principios del XX.
• Fototeca del Centro INAH Nayarit: material fotográfico de 48 exposiciones en formatos pequeños y medianos, así como con un acervo aproximado de 10,000 fotografías impresas en papel y digitalizados, y una cantidad aún no cuantificada de negativos; además de contar con un acervo bibliográfico y hemerográfico.
- DirecciónMiguel Ángel Delgado Ruízmiguel_delgado@inah.gob.mx+52 (045) 311 111 2970Protección y Resguardo de Bienes CulturalesDagoberto Rodríguez Valdezdagoberto_rodriguez@inah.gob.mx+52 (045) 311 107 3831Asistente de Asesor Educativo Histórico CulturalPorfirio Chávez Riveramoctezuma_guerra_666@hotmail.com+52 (045) 311 105 4074Gestión del Patrimonio CulturalHilda Griselda Bañuelos Álvarezhilda_banuelos@inah.gob.mx+52 (045) 311 240 2028Gestión del Patrimonio CulturalPerla Jazmín Cortés Arellanoperla_cortes@inah.gob.mx+52 (045) 311 149 8981
¡Ahi viene el coco!
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