Pieza
La circuncisión
INAH-Mediateca/Enrique Garza
El pintor Francisco Pacheco, en su libro El arte de la pintura escrito en 1646, describe esta escena: “Me parece más acertado pensamiento significar la circuncisión ya hecha y acabada para mayor decencia y decoro, en esta forma: la Santísima Virgen  con su túnica rosada ceñida y su manto azul, con semblante grave y lloroso, pero con hermosura[…] viendo al niño medio desenvuelto, pero no sin camisita, pues no hay necesidad de estar todo desnudo[…] delante san José con admiración y sentimiento[…] y habrá muchos ángeles y serafines que asistan alrededor, de rodillas y en el aire, con reverencia y compasión, y el nombre dulcísimo de Jesús en un resplandor y gloria en lo alto. 

La ley judía ordenaba dos ceremonias vinculadas al nacimiento de un varón: primero la circuncisión a los ocho días de nacido, y cuarenta días después  la presentación en el Templo. Así también, se puede comparar la circuncisión en los judíos con el bautizo en los cristianos, porque en esa ceremonia se le ponía nombre al varón recién nacido.

AVISO LEGAL

Los contenidos de este portal pertenecen al Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, pueden ser descargados y compartidos sin modificaciones siempre que se reconozca su autor y sin fines comerciales.

Footer MediatecaINAH

Guardar
Lugares INAH

Idioma