Pieza
Escultura del dios viejo del fuego representado a la  manera que se muestra en el Altiplano Central, donde tiene su origen. Se le reconoce por ser un anciano, lo cual se define por las arrugas en su rostro,  la flacidez de su abdomen, el cual muestra con pliegues y la falta de dentadura, siendo distintiva también la postura que guarda y la joroba de su espalda. En la cabeza sostiene un brasero que lleva tallados cinco diseños en cruz con un círculo dentro de éstos, aludiendo a los cuatro rumbos del universo y su centro, siendo este último el lugar de residencia del anciano dios. Se presenta ataviado con orejeras y un tocado de moño que conserva restos de pigmento rojo.

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