Opinión de un experto
La importancia de El Castillo
Sin duda alguna, la estructura más relevante del sitio arqueológico El Meco es la Estructura 1, tradicionalmente conocida como El Castillo. Fue documentada por primera vez por Augustus y Alice Le Plongeon (1877) y, posteriormente, por Teobert Maler (1891). Este último describió las cabezas de serpiente que se encuentran al pie de las alfardas y recuerdan inevitablemente a su contraparte más monumental: El Castillo de Chichén Itzá. Maler mencionó también que en la parte posterior podía observarse parte de un edificio más antiguo.

En 1895, William Holmes visitó El Meco como parte de la expedición de Allison V. Armour y realizó una descripción más detallada del edificio central y de otras estructuras principales. Tiempo después, en 1909, Arnold Channing y Frederick J. Tabor Frost llegaron al sitio e hicieron una detallada descripción de la pirámide. Por su parte, Samuel K. Lothrop junto con los miembros de la expedición de la Carnegie Institution of Washington, realizó una nueva visita en 1918, luego de lo cual hizo un levantamiento de El Castillo, que para entonces había sido limpiado y encalado por el gobierno mexicano para que funcionara como lindero.

Por esa misma época, habitantes de la región dinamitaron la parte posterior del edificio a fin de obtener piedras para construcción, lo que expuso una parte mayor de la subestructura y destruyó la fachada del templo superior. Lothrop percibió que la edificación tenía varias etapas constructivas y que el estilo de la arquitectura en pie tenía semejanzas con Tulum y otros sitios de la región, lo que le llevó a proponer el estilo hoy conocido como “costa oriental”. Thomas Gann, quien también formaba parte de la expedición de la Carnegie, fue uno de los primeros en sugerir que los castillos de El Meco y Tulum habrían funcionado como centros de peregrinaje, una idea que se popularizó entre los investigadores del siglo XX.

Las primeras excavaciones arqueológicas en El Meco fueron realizadas por William T. Sanders entre 1955 y 1960, y continuaron por parte de investigadores del INAH en los años setenta, siendo Peter Schmidt el responsable de la intervención en El Castillo. Los trabajos de conservación y puesta en valor de este edificio y de las estructuras del conjunto principal continuaron en 1979 y 1980, a cargo de Elia Trejo y Rocío González. En los años noventa participó Luis Leira; fue entonces cuando el sitio se abrió finalmente a los visitantes.

La Estructura 1 o El Castillo no solamente es importante por ser el edificio más conspicuo de El Meco y el más alto de la costa oriental, sino por su interés para el estudio de la arquitectura de esta región de Quintana Roo. Se trata de uno de los pocos basamentos piramidales construidos durante el Posclásico Tardío, periodo en el cual se privilegió la edificación de estructuras columnadas con techos planos y de palacios con dos habitaciones y un acceso porticado. Aún más sobresaliente es el hecho de que la primera etapa de este basamento, con un diseño similar, podría haber sido construida en el Posclásico Temprano (1000-1250 d.C.), época de la que no hay suficiente información sobre la arquitectura de la región. De hecho, sólo se conocen cuatro basamentos piramidales construidos en el Posclásico Tardío (uno en San Miguelito, otro en El Rey, El Castillo de Tulum y el que aquí nos ocupa). Otros ejemplos de templos tardíos sobre basamentos fueron edificados sobre estructuras más antiguas, como los que se conservan en Cobá.

El basamento de la Estructura 1 de El Meco está conformado por cuatro cuerpos y una pequeña plataforma sobre la que desplanta un templo de dos crujías que tuvo tres entradas definidas por dos columnas, posiblemente presididas por nichos. Los paramentos del basamento son lisos y verticales, a diferencia de los de periodos previos, una característica que sólo comparte con los basamentos de San Miguelito y El Rey, aunque éstos son de menor altura. Es interesante mencionar que El Castillo de Tulum tiene un diseño muy distinto, ya que para su construcción se aprovechó un palacio columnado más antiguo, que fue usado para hacer las veces de basamento.

El Castillo de El Meco es el único edificio piramidal del Posclásico cuya fachada ve hacia el mar, hacia el amanecer y justo hacia la punta sur de Isla Mujeres, donde también se levanta un edificio de la misma época y con el cual seguramente tuvo algún vínculo de carácter simbólico e ideológico. Sin duda, este edificio, y el conjunto de El Meco en general, son de especial interés por la relevancia de su arreglo arquitectónico y por la belleza de su entorno.

Quien desee tener más información sobre la historia antigua de Cancún y su área de influencia encontrará en esta visita una grata experiencia cultural.


  • Andrews, Anthony P. y Fernando Robles, 1986, Excavaciones arqueológicas en El Meco, Quintana Roo, 1977, Colección Científica, Serie Arqueología, núm. 158, México, INAH.
  • Arnold, Channing y Frederick J. Tabor Frost, 1909, The American Egypt: A Record of Travel in Yucatan, London, Hutchinson and Company.
  • Lothrop, Samuel K., 1924, Tulum: An Archaeological Study of the East Coast of Yucatan, Washington D.C., Carnegie Institution of Washington, Publication 335.
  • Ortega Muñoz, Allan, 2005, “Condiciones de vida y demografía en El Meco: centro cívico-ceremonial secundario maya de Quintana Roo, México”, en Estudios de Antropología Biológica, vol. 12, México, UNAM/INAH.
  • ___, 2007, Los mayas prehispánicos en El Meco. La vida, la muerte y la salud en la costa oriental de la Península de Yucatán, Colección Científica, Serie Arqueología, núm. 520, México, INAH.
  • Velázquez Morlet, Adriana y Luis Leira Guillermo, 2010, Guía. Tulum, El Meco, El Rey, Xcaret, San Gervasio, Xelhá, Muyil, Cobá, Quintana Roo, México, Serie Zonas Arqueológicas, México, INAH.
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